
Las plantas colgantes son de mis favoritas para decorar una casa: aportan verde en altura, aprovechan rincones donde no cabría una maceta normal y crean ese efecto de cascada vegetal que da tanta vida a una estantería, un macramé o una esquina. Además, muchas de las mejores colgantes están también entre las plantas más fáciles de cuidar, así que son perfectas si quieres un gran efecto decorativo sin complicarte. Aquí tienes las mejores plantas colgantes de interior, cómo cuidarlas y dónde colocarlas para que luzcan espectaculares.
Por qué elegir plantas colgantes
Las colgantes tienen ventajas que van más allá de lo bonito. Aprovechan el espacio vertical, ideal para pisos pequeños donde no sobran superficies. Decoran en altura, llenando de verde estanterías, techos y paredes. Crean volumen y movimiento con sus guías cayendo. Y muchas son muy fáciles, perfectas para principiantes. Colgadas o sobre un mueble alto, transforman cualquier rincón.
Las mejores plantas colgantes de interior
Una selección de las más bonitas y agradecidas:
- Pothos: la reina de las colgantes. Fácil, resistente, tolera poca luz y sus guías caen preciosas. Perfecta para empezar.
- Hiedra (Hedera): clásica, elegante y de crecimiento vigoroso. Va bien en interior con luz.
- Cinta (Chlorophytum): facilísima, produce «hijuelos» colgantes que penden como arañitas. Muy resistente.
- Collar de perlas / collar de corazones: suculentas colgantes espectaculares, con hojitas en forma de perlas o corazones. Quieren luz y poca agua.
- Filodendro colgante: parecido al pothos, fácil y decorativo.
- Tradescantia: hojas de colores morados y plateados preciosos, de crecimiento rápido.
- Helechos colgantes: muy vistosos, aunque piden más humedad.
- Peperomia colgante y Ceropegia: opciones más pequeñas y curiosas para los amantes de las colgantes.
Dónde colgarlas
Piensa en la luz y en el efecto. Colócalas donde reciban la luz que necesitan (la mayoría, luz indirecta brillante; las suculentas colgantes, más luz). Puedes colgarlas del techo con macramés o soportes, ponerlas en lo alto de una estantería para que caigan las guías, sobre un mueble alto, o en soportes de pared. El efecto más bonito se consigue combinando alturas y dejando que las guías caigan con libertad.
El riego de las plantas colgantes
Aquí hay un pequeño reto práctico: regar una planta colgada puede ser incómodo y goteará. Algunos trucos: descuélgala para regarla en el fregadero o la ducha, deja escurrir y vuelve a colgarla; o riega poco a poco con una regadera de cuello largo; o usa macetas colgantes con depósito de agua incorporado. En cuanto al ritmo, sigue las necesidades de cada planta (el pothos y la cinta perdonan olvidos; las suculentas colgantes quieren poca agua; los helechos, más humedad).
Sustrato y macetas colgantes
Usa un buen sustrato adecuado a cada planta (universal para la mayoría, drenante para las suculentas colgantes) y macetas colgantes con drenaje. Ten en cuenta el peso al colgarlas: una maceta con tierra húmeda pesa, así que usa ganchos y soportes resistentes y bien fijados. Un sustrato ligero ayuda a no cargar demasiado.
Cuidados para que luzcan tupidas
Para que tus colgantes se vean frondosas y no ralas: pellizca o poda las puntas de vez en cuando (rebrotan más tupidas desde ahí), gíralas para que crezcan parejas por todos lados y no solo hacia la luz, y retira las hojas secas. Con estos gestos sencillos, una colgante pasa de tener cuatro guías tristes a ser una cascada frondosa.
Propagación: multiplícalas gratis
Una de las grandes ventajas de muchas colgantes: son facilísimas de propagar. El pothos, la hiedra, la tradescantia y el filodendro enraízan en un vaso de agua en cuestión de días (corta un trozo de guía por debajo de un nudo y ponlo en agua). La cinta produce hijuelos que puedes plantar directamente. Así, de una planta consigues muchas para llenar tu casa o regalar, sin gastar nada.
Según la luz de tu casa
Elige según la luz que tengas: para poca luz, el pothos y el filodendro son los reyes (aguantan y siguen bonitos). Para mucha luz, las suculentas colgantes (collar de perlas, de corazones) lucen espectaculares. La cinta y la tradescantia son muy adaptables. Colocar cada colgante donde tiene la luz adecuada es lo que la mantiene frondosa.
Errores frecuentes
- Ponerlas donde no llega su luz: se estiran y quedan ralas.
- Olvidarse de regarlas por estar colgadas y «fuera de vista».
- No podar nunca: quedan largas y peladas en lugar de tupidas.
- Colgarlas con soportes débiles: con la tierra húmeda pesan y pueden caer.
- Sobre-regar las suculentas colgantes: el collar de perlas se pudre con exceso de agua.
Ideas para colocar tus plantas colgantes
Más allá de colgarlas del techo, hay muchas formas creativas de lucir las colgantes y dar personalidad a tu casa. Un macramé (esos soportes de cuerda trenzada) aporta un aire bohemio y sostiene la maceta a la altura perfecta para que caigan las guías. Una estantería flotante con una colgante en el extremo crea una cascada verde preciosa. Un riel o barra con varios ganchos permite alinear varias colgantes como una cortina vegetal. Y un soporte de pared cerca de una ventana aprovecha la luz sin ocupar superficie. Combinar dos o tres colgantes a distintas alturas en un mismo rincón crea un efecto de jungla urbana espectacular, y es una de las formas más bonitas de decorar con plantas.
El truco para una cascada verde frondosa
Si lo que buscas es ese efecto de cascada tupida y larga (y no cuatro guías tristes), hay un par de secretos. El primero, paciencia y buena luz: las guías largas tardan en crecer y necesitan luz para hacerlo con fuerza. El segundo, y el que marca la diferencia, es rellenar la maceta: en lugar de una sola planta, coloca varios esquejes o plantas jóvenes juntos en la misma maceta, para que salgan guías desde muchos puntos y el conjunto se vea denso desde arriba. Y ve pinzando las puntas de vez en cuando para que ramifique. Con luz, varios esquejes y algún pellizco, tu colgante pasa de rala a esa cascada frondosa de las fotos.
Cuidados básicos de las plantas colgantes
Aunque muchas colgantes son fáciles, comparten unas pautas que conviene tener claras. El riego es su punto más delicado por lo incómodo de estar colgadas: no las dejes «fuera de la vista, fuera de la mente»; comprueba su tierra igual que las demás plantas. La luz debe ser la adecuada a cada una (la mayoría, indirecta brillante), girándolas de vez en cuando para que no crezcan solo hacia un lado. El abono en temporada de crecimiento las mantiene frondosas, sobre todo porque en macetas colgantes, a menudo pequeñas, la tierra se agota rápido. Y la poda regular de las puntas es lo que evita que se pongan largas y peladas. Con estos cuidados básicos, una planta colgante se mantiene espectacular durante años y va ganando longitud y densidad temporada tras temporada.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la mejor planta colgante para empezar? El pothos, sin duda: fácil, resistente, tolera poca luz, crece rápido y sus guías caen preciosas. La cinta es otra opción facilísima.
¿Cómo riego una planta colgada sin poner todo perdido? Descuélgala para regarla en el fregadero o la ducha y deja escurrir antes de volver a colgarla, o usa una regadera de cuello largo y macetas con depósito.
¿Qué colgante va bien con poca luz? El pothos y el filodendro colgante toleran bien la poca luz y siguen bonitos. Las suculentas colgantes, en cambio, necesitan mucha luz.
¿Cómo consigo que mi colgante esté más tupida? Pellizca o poda las puntas para que ramifique, gírala para que crezca pareja y retira las hojas secas. Así pasa de rala a frondosa.
¿Se pueden multiplicar fácilmente? Muchísimo. El pothos, la hiedra o la tradescantia enraízan en un vaso de agua en días; la cinta da hijuelos listos para plantar. De una planta sacas muchas gratis.
¿Cómo consigo una cascada verde larga y tupida? Con buena luz y paciencia (las guías largas tardan), plantando varios esquejes juntos en la misma maceta para que salgan guías desde muchos puntos, y pinzando las puntas para que ramifique. Así se ve densa, no rala.
¿Las plantas colgantes necesitan macetas especiales? Van bien las macetas colgantes con drenaje y, si puedes, con depósito de agua (facilitan el riego). Lo importante es que tengan drenaje y que el soporte del que las cuelgas aguante el peso de la tierra húmeda.
¿Por qué mi colgante crece solo hacia un lado? Porque crece buscando la luz. Gírala cada semana o dos para que le llegue luz por todos lados y crezca pareja y frondosa en lugar de desequilibrada hacia la ventana.
¿Cuánto tarda una colgante en tener guías largas? Depende de la planta y la luz, pero es cuestión de paciencia: unos meses o una temporada con buena luz y cuidados. Plantar varios esquejes juntos y pinzar las puntas acelera el efecto de cascada tupida.
¿Puedo tener colgantes en el baño? Sí, y a muchas les encanta: si el baño tiene algo de luz, la humedad del ambiente viene de maravilla a los helechos colgantes y al pothos. Es uno de los mejores sitios para ese tipo de plantas.
Para seguir, te interesan: cuidados del pothos, cómo propagar plantas en agua y luz para plantas de interior.
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