Pocas cosas saben tan bien en el huerto como un guisante dulce recién cogido de la vaina y comido crudo al momento: no tiene nada que ver con los de bote o congelados. Los guisantes son un cultivo de temporada fresca fácil y agradecido, perfecto para el otoño, el invierno suave y el principio de la primavera, cuando pocas cosas crecen. Además, al ser trepadores, aprovechan el espacio vertical y van bien incluso en maceta. La primera vez que probé un guisante crudo de mi propia mata entendí por qué merece tanto la pena cultivarlos. Aquí tienes cómo cultivar guisantes.

Qué necesitan los guisantes

Los guisantes son una legumbre de temporada fresca: quieren tiempo templado o fresco (no toleran bien el calor del verano), sol, un soporte por el que trepar (la mayoría son trepadores), y poco más. Son fáciles y, además, como todas las legumbres, fijan nitrógeno en el suelo, mejorando la tierra para los cultivos que vengan después. Un cultivo agradecido y bueno para el huerto.

Cuándo sembrar

Por ser de temporada fresca, los guisantes se siembran sobre todo en otoño e invierno (en zonas suaves) y a finales de invierno-principios de primavera. El calor del verano no es su momento, ya que las temperaturas altas frenan la planta y arruinan la producción. Prosperan cuando el huerto de verano ya no da, lo que los hace un cultivo estupendo para la temporada fría.

La siembra

Los guisantes se siembran directamente donde van a crecer, a un par de centímetros de profundidad. Sus semillas son grandes (los propios guisantes secos) y germinan bien. Siembra varias a lo largo de la base del soporte que vayan a trepar, con unos centímetros de separación. Puedes ponerlos en remojo unas horas antes de sembrar para acelerar la germinación.

El soporte para trepar

La mayoría de los guisantes son trepadores y necesitan un soporte al que agarrarse con sus zarcillos: una malla, un enrejado, cañas, ramas o una red. Coloca el soporte desde el principio, y las plantas treparán solas por él. Guiarlos hacia arriba ahorra espacio (ideal para maceta y balcón), mantiene las vainas limpias y aireadas y facilita la cosecha. Existen variedades enanas o de mata baja que necesitan menos soporte, útiles para macetas pequeñas.

El sol, el riego y el sustrato

Quieren sol (aunque toleran algo de semisombra). Necesitan un riego regular, manteniendo la tierra húmeda sin encharcar, sobre todo durante la floración y el llenado de las vainas, que es cuando más agua piden. Un buen sustrato para huerto les va bien; al fijar su propio nitrógeno, no necesitan un exceso de abono nitrogenado (demasiado nitrógeno da mucha hoja y pocas vainas).

Cuándo y cómo cosechar

Cosecha los guisantes cuando las vainas estén bien llenas pero aún tiernas y de un verde vivo, sin esperar a que se pongan duras y pálidas (entonces los guisantes se vuelven harinosos). Como con otros cultivos, cuanto más cosechas, más produce la planta, así que recógelos a menudo. Cógelos con cuidado sujetando la planta para no arrancarla. Y no dejes de probar alguno crudo al momento: es el mayor premio de cultivarlos.

Problemas frecuentes

  • Pocas vainas y mucha hoja: exceso de nitrógeno o falta de sol.
  • Guisantes harinosos: cosecha tardía; recógelos tiernos.
  • Oídio (polvillo blanco): al final del ciclo o con calor; airea y trata.
  • La planta se frena o muere: llegada del calor; son de temporada fresca.
  • Pulgón: plaga común; trátalo con jabón potásico.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se siembran los guisantes? En temporada fresca: otoño e invierno (en zonas suaves) y finales de invierno-principios de primavera. El calor del verano frena la planta y arruina la producción.

¿Necesitan un soporte? La mayoría sí, porque son trepadores: una malla, cañas o enrejado al que agarrarse con sus zarcillos. Existen variedades enanas de mata baja que necesitan menos soporte, útiles para macetas pequeñas.

¿Cuándo cosecho los guisantes? Cuando las vainas estén bien llenas pero aún tiernas y verdes, sin dejar que se pongan duras y pálidas (se vuelven harinosos). Cosecharlos a menudo estimula la producción.

¿Puedo cultivarlos en maceta? Sí, con un soporte para trepar (o una variedad enana), sol y riego regular. Al crecer hacia arriba, aprovechan bien el poco espacio de un balcón.

¿Es verdad que mejoran la tierra? Sí, como todas las legumbres, los guisantes fijan nitrógeno del aire en el suelo, enriqueciéndolo de forma natural para los cultivos que vengan después. Son un buen cultivo para rotar en el huerto, y al terminar puedes cortar la planta a ras dejando las raíces en la tierra para que liberen ese nitrógeno.

¿Cada cuánto cosecho los guisantes? A menudo, cada pocos días en plena producción: cuanto más recojas las vainas tiernas, más produce la planta. Si dejas que las vainas se pongan duras, la mata frena su producción, así que revísala con frecuencia.

Tipos de guisante para cultivar

Hay varios tipos de guisante, y elegir el adecuado depende de lo que te guste. El guisante de desgranar clásico se cultiva por sus granos dulces, desechando la vaina, y es el más común. Los tirabeques (o guisantes «mange-tout») se comen con vaina y todo, planos y tiernos, deliciosos crudos o salteados. Y los guisantes «sugar snap» combinan lo mejor de ambos, con vaina gruesa y crujiente y granos dulces, comibles enteros. Para picar frescos del huerto, los tirabeques y los sugar snap son una delicia; para congelar o cocinar granos, los de desgranar. Todos se cultivan igual, así que puedes probar varios. También los hay de porte trepador o enano según el espacio del que dispongas.

Por qué los guisantes mejoran el huerto

Los guisantes, como todas las legumbres, tienen un superpoder que va más allá de su cosecha: fijan nitrógeno del aire en el suelo gracias a unas bacterias que viven en sus raíces. Esto significa que, mientras crecen, en lugar de agotar la tierra la van enriqueciendo con nitrógeno, el nutriente clave para el crecimiento de las hojas. Por eso los guisantes (y las demás legumbres) son piezas fundamentales en la rotación de cultivos: tras una cosecha de guisantes, la tierra queda más rica para el cultivo siguiente, sobre todo si es uno «comilón» de nitrógeno como las hortalizas de hoja. Incluso puedes cortar la planta a ras al terminar, dejando las raíces en la tierra para que liberen ese nitrógeno. Cultivar guisantes es, literalmente, invertir en la fertilidad de tu huerto.

¿Qué son los tirabeques? Son guisantes que se comen con vaina y todo, planos y tiernos, deliciosos crudos o salteados. Junto con los «sugar snap» (de vaina crujiente y comible), son ideales para picar frescos del huerto. Los de desgranar, en cambio, se cultivan por el grano.

¿Por qué se dice que los guisantes mejoran la tierra? Porque fijan nitrógeno del aire en el suelo mediante bacterias en sus raíces, enriqueciéndolo en lugar de agotarlo. Por eso son clave en la rotación de cultivos: dejan la tierra más rica para el cultivo siguiente.

Errores frecuentes con los guisantes

  • Sembrarlos en verano: el calor frena la planta y arruina la producción. Son de temporada fresca.
  • No poner soporte a las trepadoras: quedan por el suelo, enfermas y con pocas vainas.
  • Exceso de nitrógeno: da mucha hoja y pocas vainas. Al fijar su nitrógeno, no necesitan abono nitrogenado extra.
  • Cosechar tarde: los guisantes se vuelven harinosos. Recógelos tiernos y verdes.
  • Descuidar el riego en floración: reduce la producción de vainas. Riega bien en esa fase.

Con siembra en temporada fresca, un buen soporte, riego regular en la floración y cosecha a tiempo, los guisantes son un cultivo fácil, delicioso y beneficioso para el huerto, y probar un guisante dulce crudo de tu propia mata es una recompensa difícil de igualar.

Guisantes frente a judías: primos de distinta temporada

Guisantes y judías verdes son ambos legumbres trepadoras de vaina, pero con una diferencia fundamental que conviene tener clara: la temporada. Los guisantes son de temporada fresca (otoño, invierno suave, principios de primavera) y no toleran el calor, mientras que las judías verdes son de temporada cálida (primavera-verano) y no toleran el frío. Esto los hace, en realidad, cultivos complementarios y perfectos para turnarse en el mismo espacio y soporte: guisantes en la temporada fría, judías en la cálida, aprovechando la misma malla o cañas a lo largo del año. Ambos, además, mejoran la tierra fijando nitrógeno. Conocer esta diferencia de temporada te permite tener legumbres de vaina frescas durante buena parte del año, alternando uno y otro cultivo según la estación.

¿En qué se diferencian guisantes y judías verdes? Sobre todo en la temporada: los guisantes son de tiempo fresco (otoño-invierno-inicio de primavera) y no toleran el calor; las judías son de temporada cálida (primavera-verano) y no toleran el frío. Son complementarios: puedes turnarlos en el mismo soporte a lo largo del año.

Para seguir, te interesan: cómo cultivar judías verdes en casa, calendario de siembra mes a mes en España y cómo montar un huerto en el balcón.


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