
El geranio es el rey indiscutible del balcón mediterráneo: pocas plantas dan tanto color y floración con tan poco esfuerzo. Resistente, florífero, aguanta el calor y el sol, y perdona bastante los descuidos, lo que lo convierte en la flor perfecta para principiantes y para llenar de vida balcones, ventanas y terrazas. Con unos cuidados sencillos, un geranio florece sin parar desde la primavera hasta el otoño. La primera vez que tuve geranios entendí por qué se ven en tantísimos balcones: son casi imposibles de resistir y muy fáciles de tener. Aquí tienes cómo cuidar geranios.
Qué es el geranio
Lo que llamamos «geranio» son en realidad, en la mayoría de los casos, plantas del género Pelargonium, originarias de Sudáfrica, aunque popularmente se les llama geranios. Los hay de dos grandes tipos: los geranios de porte erguido (Pelargonium zonale, los clásicos de maceta) y los gitanillas (Pelargonium peltatum, colgantes, ideales para jardineras de balcón). Ambos son muy floríferos, resistentes y fáciles.
La luz: mucho sol
El geranio quiere mucho sol: cuanto más sol directo reciba, más florece. Es una planta mediterránea amante del calor y la luz, así que colócala en el sitio más soleado de tu balcón o ventana. Con poca luz, el geranio se estira, florece poco y se afea. El sol abundante es la clave de su floración espectacular.
El riego
El geranio es bastante resistente a la sequía y teme más el exceso de agua que la falta. Riégalo cuando la capa superior de la tierra esté seca, de forma generosa, y deja escurrir; no lo tengas encharcado, porque se le pudren las raíces y el tallo. En verano y con calor bebe más (en maceta puede tocar a diario), pero siempre dejando secar un poco entre riegos. Riega en la base, evitando mojar las flores y las hojas.
El «deadheading»: clave para una floración continua
Este es el truco más importante para tener geranios espectaculares todo el verano. Retira las flores marchitas (los ramilletes de flores ya pasadas) conforme se secan, cortándolos por la base del tallito floral. Esto evita que la planta gaste energía en semillas, la anima a producir más flores y, de paso, la mantiene limpia y bonita. Un geranio al que le quitas regularmente las flores marchitas florece muchísimo más y durante más tiempo que uno descuidado. Es el gesto que marca la diferencia.
El abonado
Para que florezca sin parar, el geranio necesita nutrientes, sobre todo en maceta. Abónalo regularmente durante la temporada de floración (primavera-verano), cada una o dos semanas, con un fertilizante para geranios o plantas de flor (rico en potasio). Un buen abonado se traduce directamente en más flores. En otoño-invierno, reduce o suspende.
La poda y el pinzado
Para mantener el geranio compacto y frondoso en lugar de larguirucho, puedes pinzar las puntas de vez en cuando (sobre todo en primavera), lo que estimula que ramifique. Y a finales de invierno o principios de primavera, una poda de limpieza (retirar tallos secos, débiles y muy largos, acortando la planta) la rejuvenece y la prepara para una nueva temporada de floración abundante. Los geranios responden muy bien a la poda.
Cómo conservarlo en invierno
El geranio no tolera bien las heladas fuertes. En climas suaves (como buena parte del Mediterráneo), aguanta el invierno en el exterior sin problema, floreciendo incluso en los días templados. En climas fríos, conviene resguardarlo del frío intenso (arrimarlo a la pared, cubrirlo o meterlo en un sitio protegido y luminoso) para que pase el invierno y rebrote con fuerza en primavera. También es facilísimo de propagar por esquejes para renovarlo.
Problemas frecuentes
- Poca floración: falta de sol, de abono o no quitar las flores marchitas.
- Tallo blando y podrido: exceso de agua.
- Planta estirada y con pocas hojas abajo: falta de sol o de poda.
- Hojas amarillas: exceso de riego o falta de nutrientes.
- Mariposa del geranio (taladro): plaga que perfora los tallos; vigílala y trátala, es común en el Mediterráneo.
- Pulgón: en los brotes; jabón potásico.
Preguntas frecuentes
¿Por qué mi geranio florece poco? Casi siempre por falta de sol, falta de abono o no quitar las flores marchitas. Dale mucho sol, abónalo en temporada y retira las flores pasadas (deadheading), y florecerá sin parar.
¿Cada cuánto riego un geranio? Cuando la capa superior de la tierra esté seca. Teme más el exceso de agua que la sequía, así que ante la duda, mejor quedarse corto. En verano y maceta, puede tocar a diario, pero dejando secar entre riegos.
¿Qué es el deadheading en los geranios? Quitar las flores marchitas conforme se secan. Es el gesto clave para una floración continua: evita que la planta haga semillas y la anima a producir más flores todo el verano.
¿El geranio aguanta el invierno? En climas suaves, sí, en el exterior. En climas fríos, conviene resguardarlo del frío intenso o meterlo en un sitio protegido y luminoso. También es fácil de propagar por esquejes para renovarlo.
¿Cuál es la plaga más temida del geranio? La mariposa del geranio o «taladro», cuyas larvas perforan los tallos y pueden matar la planta, muy común en el Mediterráneo. Vigila los tallos y trátala pronto si aparece.
¿Cómo mantengo el geranio compacto y no larguirucho? Pinzándole las puntas de vez en cuando para que ramifique, y dándole una poda de limpieza a finales de invierno (retirando tallos secos, débiles y muy largos). Los geranios responden muy bien a la poda y rejuvenecen con ella, volviendo a florecer con fuerza en primavera.
¿Cuál es el mejor sitio para un geranio? El más soleado que tengas: un alféizar, una barandilla de balcón o una terraza a pleno sol. Cuanto más sol reciba, más florecerá. Es una planta mediterránea que ama la luz y el calor, así que no la escondas en rincones sombríos, donde se estira y apenas da flores.
Cómo multiplicar geranios por esquejes (gratis)
Una de las grandes ventajas del geranio es lo facilísimo que es multiplicarlo por esquejes, lo que permite llenar el balcón de geranios sin gastar apenas. El método: corta un esqueje de unos 10 cm de un tallo sano (justo por debajo de un nudo), retira las hojas de abajo y alguna flor, deja secar el corte unas horas (importante en geranios, para que cicatrice y no se pudra), y plántalo en un sustrato ligero y húmedo. En unas semanas enraíza y tienes una planta nueva. La mejor época es la primavera o el final del verano. Este truco es especialmente útil para conservar tus geranios de un año para otro en climas fríos: en lugar de arriesgar la planta madre al invierno, haces esquejes que pasan el frío dentro de casa. Es una de las plantas más agradecidas de propagar que existen.
Geranio de porte erguido o gitanilla: cuál elegir
Al comprar geranios conviene distinguir los dos grandes tipos, porque encajan en situaciones distintas. Los geranios de porte erguido (Pelargonium zonale) son los clásicos de maceta, de tallos que crecen hacia arriba y grandes ramilletes de flores; perfectos para macetas sobre el suelo, alféizares y como plantas individuales. Las gitanillas (Pelargonium peltatum) son de porte colgante, con tallos que caen cargados de flores; ideales para jardineras de barandilla y balcones, donde crean cascadas de color espectaculares. Muchos balcones mediterráneos combinan ambos: geranios erguidos en macetas y gitanillas colgando de las barandillas. También existen geranios de olor (con hojas aromáticas) y otras variedades. Elegir el tipo adecuado según dónde lo vayas a poner es la clave para el mejor efecto decorativo.
¿Cómo multiplico mis geranios? Por esquejes, facilísimo: corta un tallo sano de unos 10 cm, deja secar el corte unas horas (clave en geranios) y plántalo en sustrato húmedo. En unas semanas enraíza. Es ideal para conservarlos de un año para otro haciendo esquejes que pasen el invierno dentro.
¿Qué diferencia hay entre geranio y gitanilla? El geranio de porte erguido (zonale) crece hacia arriba, ideal para macetas y alféizares; la gitanilla (peltatum) es colgante, perfecta para jardineras de barandilla y balcones. Muchos balcones combinan ambos: geranios en macetas y gitanillas colgando.
Errores frecuentes con los geranios
- Poca luz: el geranio necesita mucho sol; con poca luz se estira y florece poco.
- Regar de más: teme más el exceso de agua que la sequía; el encharcamiento le pudre el tallo.
- No quitar las flores marchitas: reduce mucho la floración. El deadheading es clave.
- No abonar: en maceta, sin abono, florece poco. Abónalo en temporada.
- No vigilar el taladro del geranio: esta plaga perfora los tallos y puede matar la planta.
Con mucho sol, riego sin excesos, abono, deadheading y algo de vigilancia del taladro, el geranio es la flor de balcón perfecta: resistente, florífera y agradecida, capaz de dar color desde la primavera hasta el otoño con muy poco esfuerzo. No en vano es la reina indiscutible de los balcones mediterráneos.
Para seguir, te interesan: flores fáciles de cultivar, plantas resistentes a la sequía y cómo montar un huerto en el balcón.
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