Hacer esquejes es, probablemente, la habilidad más satisfactoria y útil que puede aprender un amante de las plantas: te permite multiplicar tus plantas favoritas de forma totalmente gratuita, obteniendo plantas nuevas idénticas a la original a partir de un simple trozo de tallo, hoja o rama. Con ella puedes llenar tu casa de plantas, regalar a amigos, «salvar» una planta que se estropea o compartir una variedad que te encanta. La primera vez que vi enraizar un esqueje en un vaso de agua me pareció magia, y desde entonces no he parado. Aquí tienes cómo hacer esquejes paso a paso.

Qué es un esqueje

Un esqueje es un fragmento de una planta (un trozo de tallo, una hoja o una rama) que, plantado o puesto a enraizar en las condiciones adecuadas, genera raíces y se convierte en una planta nueva, genéticamente idéntica a la planta madre. Es una forma de reproducción asexual (sin semillas), lo que garantiza que la nueva planta será igual que la original (mismo color, misma variedad). Es la técnica de propagación más usada y agradecida.

Tipos de esqueje

Según la parte de la planta que uses, hay varios tipos:

  • Esqueje de tallo: el más común; un trozo de tallo con uno o varios nudos (pothos, tradescantia, geranio, singonio, menta…).
  • Esqueje de hoja: una hoja (a veces con su peciolo) que genera una planta nueva (muchas suculentas, peperomias, violeta africana, begonia).
  • Esqueje leñoso o de rama: de plantas leñosas y arbustos (rosales, buganvilla, muchas trepadoras).

Cada planta tiene su método preferido; para empezar, los esquejes de tallo en agua son los más fáciles y espectaculares.

Cómo hacer un esqueje de tallo paso a paso

  1. Elige un tallo sano de la planta madre, sin flores ni signos de enfermedad.
  2. Corta justo por debajo de un nudo (esos «nuditos» del tallo de donde salen hojas y raíces), con unas tijeras limpias. El nudo es clave, porque de ahí saldrán las raíces.
  3. Retira las hojas de la parte de abajo del esqueje (las que quedarían enterradas o en el agua), dejando un par de hojas arriba.
  4. Pon a enraizar: en un vaso de agua (el método más fácil y bonito de ver) o directamente en sustrato húmedo (más natural para la planta).
  5. Espera: en días o semanas (según la planta) saldrán raíces.
  6. Trasplanta: cuando el esqueje tenga varias raíces de unos centímetros, plántalo en su maceta con sustrato.

Enraizar en agua o en sustrato

Las dos opciones tienen sus pros:

  • En agua: es facilísimo y muy visual (ves crecer las raíces, lo que engancha). Cambia el agua cada pocos días. Ideal para pothos, tradescantia, singonio, menta, potos… Al pasar a tierra, las raíces «de agua» tienen que adaptarse.
  • En sustrato: algo menos vistoso (no ves las raíces), pero la planta se adapta mejor desde el principio, ya que las raíces crecen directamente en tierra. Mantén el sustrato húmedo.

Para empezar, el agua es lo más gratificante; con la práctica, verás qué prefiere cada planta.

Trucos para que enraícen mejor

Unos consejos que aumentan el éxito: usa tijeras limpias (para no infectar el corte), haz el corte justo por debajo de un nudo (donde están las hormonas de enraizamiento), retira las hojas de abajo (que se pudrirían), y hazlo en primavera o verano (cuando las plantas tienen más energía para enraizar). Para plantas más difíciles, existen las hormonas de enraizamiento (en polvo o gel), que aplicadas en el corte favorecen la aparición de raíces. Y mantén el esqueje en un sitio cálido y con luz indirecta mientras enraíza.

Qué plantas son fáciles de esquejar

Para empezar y no fallar, estas plantas enraízan facilísimo (muchas en agua): pothos, tradescantia, singonio, monstera adansonii, filodendro, hiedra, menta, hierbabuena, cóleo, geranio, suculentas (por hoja). Son perfectas para aprender la técnica y para llenar tu casa (o la de tus amigos) de plantas gratis.

Problemas frecuentes

  • El esqueje se pudre en el agua: cambia el agua a menudo y no dejes hojas sumergidas.
  • No echa raíces: puede faltar un nudo, ser una planta difícil (usa hormonas), o no ser la época (mejor primavera-verano).
  • Se marchita: normal al principio; mantenlo con humedad y luz indirecta hasta que enraíce.
  • Enraíza pero no prospera al plantar: las raíces de agua tardan en adaptarse a la tierra; ten paciencia y mantén húmedo al principio.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un esqueje? Es un fragmento de una planta (tallo, hoja o rama) que, puesto a enraizar, genera una planta nueva idéntica a la original. Es la forma más común y agradecida de multiplicar plantas gratis.

¿Cómo hago un esqueje de tallo? Corta un tallo sano justo por debajo de un nudo (con tijeras limpias), retira las hojas de abajo, y ponlo a enraizar en agua o sustrato húmedo. Cuando tenga raíces de unos centímetros, plántalo en su maceta.

¿Es mejor enraizar en agua o en tierra? En agua es más fácil y visual (ves crecer las raíces), ideal para empezar; en tierra, la planta se adapta mejor desde el principio. Muchas plantas fáciles (pothos, tradescantia) enraízan de maravilla en agua.

¿Qué plantas son fáciles de esquejar? Pothos, tradescantia, singonio, monstera adansonii, filodendro, hiedra, menta, cóleo, geranio y las suculentas (por hoja). Son perfectas para aprender y enraízan facilísimo.

¿Cuándo es mejor hacer esquejes? En primavera o verano, cuando las plantas tienen más energía para enraizar. Corta por debajo de un nudo, con tijeras limpias, y mantén el esqueje con luz indirecta y humedad mientras echa raíces.

Por qué merece la pena aprender a hacer esquejes

Dominar la técnica de los esquejes es, sin exagerar, una de las cosas que más va a transformar tu relación con las plantas, y por varias razones. Primero, el ahorro: en lugar de comprar plantas nuevas (que pueden ser caras, sobre todo las de moda), las multiplicas gratis a partir de las que ya tienes o de esquejes que te regalen. Segundo, el regalo y el intercambio: un esqueje enraizado es un regalo con mucho encanto, y intercambiar esquejes con otros aficionados es una forma estupenda de ampliar tu colección y de hacer comunidad. Tercero, la conservación: si una planta se te está estropeando, puedes «salvarla» haciendo esquejes de las partes sanas antes de perderla. Y cuarto, la satisfacción: ver nacer raíces y una planta nueva de un simple trozo es de las experiencias más gratificantes de la jardinería. Por todo esto, aprender a esquejar convierte a cualquier amante de las plantas en alguien capaz de multiplicar, compartir y salvar sus plantas favoritas indefinidamente.

¿Merece la pena aprender a hacer esquejes? Muchísimo: te permite multiplicar tus plantas gratis (ahorrando en plantas caras), regalar e intercambiar esquejes, «salvar» plantas que se estropean haciendo esquejes de las partes sanas, y disfrutar de la satisfacción de ver nacer plantas nuevas. Es una de las habilidades más útiles y gratificantes.

¿Un esqueje da una planta igual a la original? Sí: al ser reproducción asexual (sin semillas), la planta nueva es genéticamente idéntica a la madre, con el mismo color, variedad y características. Por eso los esquejes son la forma de «clonar» y conservar exactamente tus plantas favoritas.

Errores frecuentes al hacer esquejes

  • No cortar por debajo de un nudo: de ahí salen las raíces; sin nudo, muchos esquejes no enraízan.
  • Dejar hojas sumergidas o enterradas: se pudren. Retira las hojas de la parte de abajo.
  • No cambiar el agua: el agua estancada pudre el esqueje. Cámbiala cada pocos días.
  • Hacerlos en mala época: enraízan mucho mejor en primavera-verano, cuando la planta tiene energía.
  • Impaciencia al plantar: espera a que el esqueje tenga varias raíces de unos centímetros antes de pasarlo a tierra.

Evitando estos fallos, hacer esquejes es de las técnicas más fáciles y gratificantes de la jardinería, capaz de convertir una sola planta en muchas y de llenar tu casa (y la de tus amigos) de verde por completo gratis.

Cómo hacer esquejes de suculentas (por hoja)

Las suculentas merecen mención aparte porque se propagan de una forma peculiar y facilísima: por hoja. Muchas suculentas (echeveria, sedum, muchas crasas) generan plantas nuevas a partir de una simple hoja. El método: separa con cuidado una hoja entera y sana de la planta (tirando suavemente de lado para que salga limpia, con su base), déjala secar un par de días para que el corte cicatrice (paso importante en suculentas, o se pudre), y luego colócala sobre un sustrato ligeramente húmedo, sin enterrarla. En unas semanas, de la base de la hoja empezarán a salir pequeñas raíces y una diminuta plantita nueva, mientras la hoja madre se va consumiendo. Es uno de los procesos más fascinantes de ver, casi mágico, y permite obtener muchísimas suculentas nuevas a partir de una sola. La clave, como en todos los esquejes de suculenta, es dejar secar el corte antes y no pasarse con el agua. Con paciencia, de un puñado de hojas tendrás toda una colección de suculentas.

¿Cómo hago esquejes de suculentas? Por hoja: separa una hoja entera y sana, déjala secar un par de días para que cicatrice (clave), y ponla sobre sustrato ligeramente húmedo sin enterrarla. En semanas saldrán raíces y una plantita nueva de su base. Es facilísimo y da muchas suculentas de una sola planta.

Para seguir, te interesan: cómo propagar plantas en agua, las mejores plantas colgantes de interior y cuidados del pothos.


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