
Si buscas una planta de interior bonita, resistente y que tolere la poca luz, la aglaonema debería estar en tu lista. Con sus hojas anchas y patronadas en tonos verdes, plateados, rosas o rojos según la variedad, aporta un color precioso a cualquier rincón, y encima es de las más fáciles de cuidar. La primera vez que puse una aglaonema en un rincón con poca luz donde otras plantas languidecían, me sorprendió lo bien que aguantaba y lo bonita que se mantenía. Aquí tienes todo lo que necesitas para cuidar una aglaonema.
Qué es la aglaonema
La aglaonema (también llamada «planta china de la suerte» o «aglaonema») es una planta tropical del sudeste asiático, muy apreciada por sus hojas decorativas y su enorme resistencia. Hay muchísimas variedades, desde las clásicas verdes y plateadas hasta las modernas de tonos rosas y rojos intensos. Es una planta perfecta tanto para principiantes como para decorar espacios con condiciones no ideales.
La luz
Una de sus grandes ventajas: la aglaonema tolera bien la poca luz, lo que la hace ideal para rincones y habitaciones que no son muy luminosos. Dicho esto, hay un matiz según la variedad: las de hojas verdes y plateadas aguantan mejor la sombra, mientras que las de colores intensos (rosas, rojas) necesitan algo más de luz para mantener sus tonos vivos. En general, le va bien la luz media o indirecta; evita el sol directo, que le quema las hojas.
El riego
Quiere un riego moderado: deja secar la capa superior de la tierra entre riegos y luego riega bien. Es bastante tolerante y perdona algún olvido, pero teme el exceso de agua, que le pudre las raíces. En invierno, con menos luz y crecimiento, riega bastante menos. Ante la duda, mejor quedarse corto que pasarse.
La humedad
Al ser tropical, agradece cierta humedad ambiental, sobre todo en invierno con la calefacción. No es tan exigente como una calathea, pero si ves las puntas marrones, súbele la humedad agrupándola con otras plantas o con una bandeja de guijarros. En condiciones normales de casa, se apaña bien.
El sustrato
Un buen sustrato universal de calidad con algo de perlita para mejorar el drenaje le va perfecto. Como a casi todas, lo importante es que drene bien y no se encharque. Nada de tierras compactas que retengan demasiada agua.
Temperatura
Es friolera, como buena tropical: quiere calor de hogar y sufre con el frío por debajo de los 15 grados. Aléjala de corrientes frías y ventanas heladas en invierno. No la saques al exterior en épocas frescas.
El abonado
Durante la primavera y el verano, abónala cada pocas semanas con un fertilizante para plantas verdes, para mantener sus hojas sanas y coloridas. En otoño e invierno, reduce o suspende el abono, porque la planta ralentiza su crecimiento.
¿Es tóxica para mascotas?
Sí, la aglaonema es tóxica para perros y gatos si la muerden, ya que contiene cristales que irritan la boca y el sistema digestivo. Colócala fuera del alcance de tus mascotas.
Propagación
La aglaonema se multiplica por división (separando la planta con sus raíces al trasplantar) o por esquejes de tallo. La división al trasplantar en primavera es lo más sencillo: obtienes plantas nuevas sin complicaciones.
Problemas frecuentes
- Hojas amarillas: normalmente exceso de riego.
- Puntas marrones: aire seco o cal del agua.
- Manchas marrones secas: sol directo (le quema).
- Colores apagados en variedades de color: falta de luz; necesitan algo más que las verdes.
- Hojas caídas o blandas: frío o exceso de agua.
Variedades de aglaonema
Una de las gracias de la aglaonema es la enorme variedad de colores y dibujos que existen. Las clásicas verdes y plateadas (como la ‘Silver Queen’ o la ‘Maria’) son las más resistentes y tolerantes a la poca luz. Las modernas de tonos rosas y rojos (como la ‘Red Siam’, la ‘Pink Dalmatian’ o la ‘Lipstick’) son espectaculares, con hojas salpicadas de rosa intenso o bordes rojos, aunque necesitan algo más de luz para mantener esos colores. Hay también variedades con dibujos moteados, jaspeados o de nervaduras marcadas. Todas se cuidan igual; solo recuerda que a más color, más luz necesita para no apagarse.
Dónde colocar la aglaonema en casa
Por su tolerancia a la poca luz, la aglaonema es perfecta para esos rincones donde otras plantas no prosperan: un pasillo con luz indirecta, una esquina de salón alejada de la ventana, un dormitorio poco luminoso o un despacho. Es de las pocas plantas vistosas que aguantan bien esas condiciones. Eso sí, si tienes una variedad muy colorida, resérvale un sitio algo más luminoso (cerca de una ventana, sin sol directo) para que no pierda sus tonos. Aprovecha su resistencia para dar verde a las zonas difíciles de tu casa.
Cómo mantener sus colores vivos
Si tienes una aglaonema de color (rosa o roja) y ves que sus tonos se apagan, casi siempre es cuestión de luz. Estas variedades necesitan buena luz indirecta para mantener sus colores intensos; en la sombra tienden a volverse más verdes. Acércala a una ventana luminosa (sin sol directo fuerte) y recuperará su vivacidad con las hojas nuevas. Un abonado adecuado en temporada también ayuda a que el follaje salga sano y con buen color. Las hojas ya apagadas no recuperarán el tono, pero las nuevas saldrán mucho más vistosas.
Trasplante y mantenimiento
La aglaonema es de crecimiento moderado, así que no necesita trasplantes frecuentes: cada dos o tres años, o cuando las raíces llenen la maceta, en primavera, a una maceta un poco mayor. Aprovecha para dividir la planta si ha crecido y quieres más ejemplares. En el día a día, límpiale el polvo de las hojas de vez en cuando (para que aprovechen mejor la luz) y retira las hojas viejas o amarillas de la base. Con esos cuidados mínimos, se mantiene bonita y sana durante años.
Por qué la aglaonema es ideal para principiantes
Si tuvieras que recomendar una planta a alguien que «mata todo lo que toca», la aglaonema sería una de las primeras de la lista, y con razón. Es muy tolerante: aguanta la poca luz, perdona los olvidos de riego y se adapta a condiciones no ideales sin dramatizar. Crece a un ritmo manejable, así que no se descontrola ni necesita trasplantes constantes. Es resistente a plagas en comparación con plantas más delicadas. Y, además de todo eso, es bonita y colorida, así que no tienes que elegir entre fácil y decorativa. Empezar por una aglaonema (o tenerla en una zona difícil de la casa) es casi garantía de éxito, y ese éxito temprano es justo lo que engancha a cuidar plantas.
Preguntas frecuentes
¿La aglaonema aguanta poca luz? Sí, es una de las mejores plantas para poca luz, sobre todo las variedades verdes y plateadas. Las de colores intensos piden algo más de luz para mantener sus tonos.
¿Cada cuánto la riego? Cuando la capa superior de la tierra esté seca. Es tolerante y perdona olvidos, pero teme el exceso de agua. En invierno, riega bastante menos.
¿Por qué se le ponen las hojas amarillas? Lo más habitual es el exceso de riego. Deja secar más la tierra entre riegos y comprueba que la maceta drena bien.
¿Es una buena planta para principiantes? Excelente: es resistente, tolera la poca luz, perdona olvidos y es muy decorativa. De las más agradecidas para empezar.
¿Es tóxica para las mascotas? Sí, irrita la boca y el digestivo si la muerden. Mantenla fuera del alcance de perros y gatos.
¿La aglaonema de color rosa aguanta poca luz igual que la verde? No tanto. Las verdes y plateadas son las más tolerantes a la sombra; las de colores intensos (rosas, rojas) necesitan más luz para no perder su color. Si tienes una de color, dale un sitio más luminoso.
¿La aglaonema florece? Puede dar unas flores tipo espata (parecidas a las del espatifilo), pero no es su atractivo: se cultiva por el follaje, y muchos incluso cortan las flores para que la planta concentre su energía en las hojas. No te preocupes si la tuya no florece.
¿Por qué se le quedan las hojas con puntas marrones? Suele ser por aire seco (poca humedad, típico del invierno con calefacción) o por la cal del agua. Sube la humedad agrupándola o con una bandeja de guijarros, y prueba con agua reposada o filtrada.
¿Cada cuánto trasplanto la aglaonema? Poco: cada dos o tres años o cuando las raíces llenen la maceta, en primavera. Es de crecimiento moderado, así que no le gustan los trasplantes frecuentes. Pásala a una maceta solo un poco mayor.
¿Puedo tener la aglaonema en un baño o en un despacho sin ventana cerca? Tolera bien la poca luz, así que aguanta en sitios con luz indirecta escasa mejor que casi cualquier planta vistosa. Si el sitio no tiene nada de luz natural, necesitará al menos algo de iluminación; en penumbra total no sobrevive ninguna planta.
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