
El anturio es una de esas plantas que enamoran a primera vista: sus flores rojas (o rosas, blancas o burdeos) de aspecto ceroso y brillante, con esa forma de corazón y su característico «dedo» central, parecen casi artificiales de lo perfectas que son. Y, además, es de las pocas plantas de interior que puede estar florida prácticamente todo el año si la cuidas bien. La primera vez que tuve un anturio me sorprendió lo mucho que duran sus flores, semanas y semanas sin marchitarse. Aquí tienes cómo cuidar un anturio para que se mantenga sano y florezca sin parar.
Qué es el anturio
El anturio (Anthurium) es una planta tropical originaria de las selvas de América Central y del Sur. Eso que llamamos «flor» es en realidad una hoja modificada muy vistosa (la espata) de color intenso, con una espiga central (el espádice) que es la verdadera inflorescencia. Como buena planta de selva tropical, su cuidado gira en torno a imitar ese ambiente: luz filtrada, humedad y calor.
La luz que necesita
El anturio quiere luz indirecta brillante: mucha claridad, pero sin sol directo, que le quema las hojas y las flores. Con luz insuficiente, la planta sobrevive pero deja de florecer, que suele ser el motivo número uno de decepción («mi anturio ya no da flores»). Colócalo cerca de una ventana luminosa pero fuera del rayo de sol directo, y verás la diferencia en su floración.
El riego
Quiere un riego moderado y regular. Deja que se seque la capa superior de la tierra (los primeros centímetros) entre riego y riego, y entonces riega bien. Ni encharcado (se pudren las raíces, es sensible al exceso de agua) ni reseco del todo. Como muchas tropicales, agradece agua sin exceso de cal; si tu agua es muy dura, mejor usar agua filtrada o reposada. En invierno, reduce la frecuencia.
La humedad: clave para el anturio
Aquí está uno de los secretos de un anturio feliz. Al venir de la selva, quiere humedad ambiental alta, y en el aire seco de una casa con calefacción lo pasa mal (puntas marrones, menos flores). Para subir la humedad: agrúpalo con otras plantas, ponlo sobre una bandeja con guijarros y agua, o usa un humidificador. Es de las plantas que más notan la humedad ambiental.
El sustrato
El anturio es una planta epífita en origen (crece sobre otras plantas, no en tierra densa), así que quiere un sustrato muy aireado y con buen drenaje, no una tierra compacta que retenga agua. Una mezcla ligera con fibra de coco, corteza y perlita, o un sustrato para aroides, va perfecta. Un sustrato pesado y encharcado es su peor enemigo.
Temperatura
Es friolero: quiere calor de hogar (entre 18 y 25 grados aproximadamente) y sufre por debajo de los 15. Aléjalo de corrientes de aire frío y de ventanas heladas en invierno. El frío frena su floración y puede dañarlo.
El abonado
Para que florezca bien, el anturio necesita nutrientes. Durante la primavera y el verano, abónalo cada dos o cuatro semanas con un fertilizante para plantas de flor (rico en fósforo y potasio). Sin abono, es difícil que mantenga esa floración continua que lo hace tan especial. En otoño e invierno, reduce o suspende.
Por qué no florece tu anturio
Es la queja más común, y casi siempre se debe a lo mismo: falta de luz (la causa principal), falta de abono o poca humedad. Si tu anturio está sano pero no da flores, revisa por orden: ¿tiene luz indirecta brillante suficiente?, ¿lo abonas en temporada?, ¿la humedad es adecuada? Corrigiendo esos tres puntos, la mayoría de anturios vuelven a florecer.
Las flores que cambian de color
No te asustes si una flor del anturio se pone verdosa o va cambiando de tono: es normal a medida que la flor envejece. Las flores duran muchísimo (semanas), y al final de su vida pierden color y se marchitan; entonces puedes cortarlas por la base para que la planta produzca nuevas. Si las flores salen ya pequeñas o verdosas desde el principio, suele ser falta de luz o de nutrientes.
¿Es tóxico para mascotas?
Sí, el anturio es tóxico para perros y gatos si lo muerden: contiene cristales que irritan la boca y el sistema digestivo. Colócalo fuera del alcance de tus mascotas.
Propagación
El anturio se multiplica fácilmente por división: al trasplantarlo, si la planta ha crecido y tiene varios brotes con raíces, puedes separarla en dos plantas con cuidado, cada una con sus raíces. Hazlo en primavera y tendrás un anturio nuevo gratis.
Problemas frecuentes
- No florece: falta de luz, abono o humedad.
- Puntas y bordes marrones: aire seco (poca humedad) o cal del agua.
- Hojas amarillas: normalmente exceso de riego.
- Flores pequeñas o verdosas desde el principio: falta de luz o nutrientes.
- Raíces podridas: exceso de agua o sustrato compacto.
Variedades de anturio
Aunque el anturio rojo clásico es el más conocido, hay muchas variedades preciosas para elegir. Los hay de espata roja (el típico), pero también rosa, blanca, coral, burdeos e incluso bicolor o verde. Además del anturio de flor (Anthurium andraeanum), existen anturios cultivados por su follaje espectacular, con hojas grandes, aterciopeladas o de nervaduras marcadas, que se han puesto muy de moda entre los coleccionistas. Todos comparten cuidados parecidos: luz indirecta brillante, humedad y un sustrato aireado. Elegir entre uno u otro es cuestión de gusto y de si buscas flores o follaje decorativo.
El anturio a lo largo del año
El anturio puede florecer prácticamente todo el año si las condiciones son buenas, pero tiene su ritmo. En primavera y verano crece y florece con más fuerza: es cuando más agua y abono agradece. En otoño e invierno ralentiza su ritmo con la menor luz y el frío; reduce el riego y el abono, y protégelo de las corrientes frías y de la calefacción reseca. Si en invierno florece menos, es normal; volverá a hacerlo con más ganas en primavera. Mantener la humedad en los meses de calefacción es lo que marca la diferencia para que no sufra.
Cómo trasplantar el anturio
Trasplanta el anturio cada dos o tres años, o cuando las raíces llenen la maceta, preferiblemente en primavera. Pásalo a una maceta solo un poco mayor, con un sustrato aireado y drenante (para aroides o una mezcla con corteza, fibra de coco y perlita). Es un buen momento para dividir la planta si ha crecido y tiene varios brotes. Tras el trasplante, dale unas semanas de adaptación sin abonar y mantén los cuidados habituales; puede acusar un poco el cambio antes de recuperarse.
Por qué el anturio es tan agradecido
Más allá de sus flores, hay razones para que el anturio sea una de las plantas de interior con flor más populares. Su floración es extraordinariamente duradera: cada flor aguanta semanas, y con buenos cuidados la planta va sacando nuevas, de modo que rara vez está sin flor. Es compacto, así que cabe en cualquier rincón luminoso. Y, aunque tiene sus preferencias (luz, humedad), no es una planta especialmente difícil una vez le encuentras el sitio. Combina lo mejor de dos mundos: la vistosidad de una planta con flor y la permanencia de una planta de follaje, sin la floración fugaz de otras. Por eso, si le das luz indirecta brillante, humedad y algo de abono, tendrás color en casa casi todo el año con muy poco esfuerzo.
Preguntas frecuentes
¿Por qué mi anturio no da flores? Casi siempre por falta de luz (necesita luz indirecta brillante), falta de abono o poca humedad. Corrige esos tres puntos y volverá a florecer.
¿Cuánto duran las flores del anturio? Muchísimo: cada flor puede durar varias semanas. Es una de las plantas de interior con la floración más duradera.
¿Cada cuánto riego un anturio? Cuando la capa superior de la tierra esté seca, riega bien y deja escurrir. Ni encharcado ni reseco. En invierno, con menos frecuencia.
¿Necesita mucha humedad? Sí, al ser tropical quiere humedad ambiental alta. En casas secas, agrúpalo con otras plantas o usa un humidificador para evitar las puntas marrones.
¿Es tóxico para gatos y perros? Sí, irrita la boca y el digestivo si lo muerden. Colócalo fuera de su alcance.
¿Puedo cortar las flores del anturio para un jarrón? Sí, sus flores duran mucho también cortadas (semanas en agua), así que son estupendas para ramos. Córtalas cuando estén bien abiertas y cambia el agua del jarrón cada pocos días.
¿Por qué las hojas nuevas de mi anturio salen pequeñas? Suele ser falta de luz o de nutrientes. Dale más luz indirecta brillante y abónalo en temporada, y las hojas y flores nuevas saldrán con mejor tamaño.
¿Puedo dividir mi anturio para tener dos plantas? Sí, al trasplantar en primavera, si la planta ha crecido y tiene varios brotes con raíces, sepárala con cuidado en dos, cada una con su parte de raíces. Es la forma más fácil de multiplicarlo.
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