
El brócoli y las coles (coliflor, repollo, col rizada…) son cultivos de otoño-invierno muy sanos y agradecidos que puedes tener en tu huerto o en macetas grandes. Recoger tu propio brócoli o tu coliflor, sabiendo lo que valen en la tienda y lo frescos que están, da mucha satisfacción. Son cultivos de temporada fresca, resistentes al frío, y aunque necesitan algo de espacio y paciencia, no son difíciles. La primera vez que coseché un brócoli casero me sorprendió lo tierno y sabroso que estaba comparado con los de tienda. Aquí tienes cómo cultivar brócoli y coles.
Qué son las coles (crucíferas)
El brócoli, la coliflor, el repollo, la col rizada (kale), las coles de Bruselas y la lombarda son todas crucíferas (o brásicas), una gran familia de hortalizas emparentadas que comparten muchas características y cuidados. Son cultivos de temporada fresca, resistentes al frío (algunas incluso mejoran con él), y en general de ciclo medio-largo. Dominar el cultivo de una te acerca al de todas.
Cuándo plantar
Las crucíferas son de temporada fresca: se cultivan sobre todo en otoño-invierno (y a finales de verano se plantan para cosechar en otoño), ya que el calor extremo del verano no les va bien. Muchas aguantan y hasta mejoran con el frío. Se suelen sembrar en semillero y luego trasplantar, aunque también directamente.
El espacio y el sol
Las coles son plantas grandes que necesitan espacio: deja bastante separación entre ellas (unos 40-60 cm según la variedad), porque se desarrollan mucho. En maceta, necesitan una grande (una planta por maceta de buen tamaño). Quieren sol (aunque toleran algo de semisombra) y una tierra rica en nutrientes, ya que son cultivos exigentes.
El riego y el abonado
Quieren un riego regular y constante, manteniendo la tierra húmeda sin encharcar, porque el estrés hídrico afecta a la formación de las cabezas. Son cultivos «comilones» que agradecen una tierra rica y un buen abonado durante su crecimiento, con compost o fertilizante para huerto. Un buen aporte de nutrientes es clave para cabezas de brócoli o coliflor bien formadas.
Cómo se cosechan (según la col)
Cada crucífera se cosecha de una forma:
- Brócoli: se corta la cabeza central cuando está bien formada y compacta, antes de que las florecillas se abran y amarilleen. ¡Y aquí un premio! Tras cortar la central, muchas variedades sacan brotes laterales más pequeños que puedes seguir cosechando durante semanas.
- Coliflor: se corta la cabeza (pella) cuando está compacta y del tamaño adecuado, antes de que se abra.
- Repollo y lombarda: se cortan cuando la cabeza está firme y apretada.
- Col rizada (kale): se van cortando las hojas exteriores, y sigue produciendo (como las acelgas).
- Coles de Bruselas: se recogen los pequeños «repollitos» del tallo, de abajo hacia arriba, a medida que están firmes.
El truco del brócoli: los brotes laterales
Merece la pena insistir en esto porque duplica tu cosecha. Cuando cortes la cabeza central del brócoli, no arranques la planta: déjala, porque seguirá produciendo brotes laterales más pequeños (mini-brócolis) durante varias semanas más. Cosechándolos a medida que aparecen, alargas mucho la producción de una sola planta. Es un detalle que mucha gente desconoce.
Problemas frecuentes
- Oruga de la col (mariposa blanca): la plaga estrella de las crucíferas; sus orugas devoran las hojas. Revisa el envés, retíralas a mano o protege con malla.
- Pulgón: plaga común; trátalo con jabón potásico.
- La cabeza se abre o «espiga»: cosecha tardía o calor; recoge a tiempo.
- Cabezas pequeñas: falta de nutrientes, agua, sol o espacio.
- Babosas y caracoles: dañan las plantas jóvenes; revísalas.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se cultivan el brócoli y las coles? En temporada fresca: sobre todo otoño-invierno (a finales de verano se plantan para el otoño). El calor extremo del verano no les va bien; muchas aguantan e incluso mejoran con el frío.
¿Es verdad que el brócoli sigue produciendo tras cortarlo? Sí, es su gran truco: tras cortar la cabeza central, no arranques la planta, porque saca brotes laterales más pequeños que puedes cosechar durante varias semanas más. Duplica la cosecha.
¿Cuánto espacio necesitan las coles? Bastante: son plantas grandes que piden unos 40-60 cm de separación según la variedad. En maceta, una grande por planta. No las amontones.
¿Cuál es su plaga más común? La oruga de la col (de la mariposa blanca), que devora las hojas. Revisa el envés de las hojas, retira las orugas a mano o protege las plantas con una malla fina.
¿Puedo cultivarlas en maceta? Sí, en macetas grandes (una planta por maceta), con sol, tierra rica y riego regular. La col rizada (kale) y algunas variedades compactas van especialmente bien en maceta.
La col rizada (kale): la crucífera más fácil
Entre todas las coles, la col rizada o kale merece una mención especial por ser, probablemente, la más fácil y agradecida para el huerto casero, además de estar de moda por su fama de «superalimento». A diferencia del brócoli o la coliflor, que forman una cabeza que hay que cosechar en su momento, el kale funciona como las acelgas: se van cortando las hojas exteriores según se necesitan, y la planta sigue produciendo desde el centro durante meses. Es muy resistente al frío (incluso mejora de sabor tras las primeras heladas, volviéndose más dulce), aguanta condiciones difíciles y da muchísimo a cambio de poco. Si te intimida el brócoli o la coliflor, empieza por el kale: es de las hortalizas de hoja más productivas, sanas y sencillas que existen, y va estupendamente tanto en el huerto como en maceta.
La oruga de la col: la plaga a vigilar
Si cultivas crucíferas, hay una plaga que conocerás sí o sí: la oruga de la col, las larvas verdes de la mariposa blanca de la col, que devoran las hojas con voracidad y pueden dejar una planta hecha un colador en pocos días. Es, con diferencia, el mayor problema de este grupo de cultivos. Para controlarla: revisa el envés de las hojas con frecuencia (ahí ponen los huevos y se esconden las orugas), retíralas a mano en cuanto las veas, y, la medida más eficaz, protege las plantas con una malla fina antiinsectos que impida a las mariposas poner los huevos. Fomentar pájaros e insectos beneficiosos en el huerto también ayuda. Estar atento y actuar pronto es clave, porque una vez la plaga se establece, el daño es rápido. Con vigilancia y una malla, tus coles llegarán sanas a la cosecha.
¿Cuál es la col más fácil para empezar? La col rizada o kale: se cosechan sus hojas exteriores durante meses (como las acelgas), es muy resistente al frío (mejora tras las heladas) y da mucho con poco esfuerzo. Perfecta para principiantes, en huerto o maceta.
¿Cómo controlo la oruga de la col? Revisa el envés de las hojas y retira las orugas a mano, y sobre todo protege las plantas con una malla fina que impida a las mariposas poner huevos. Es la plaga estrella de las crucíferas; actuar pronto es clave.
Errores frecuentes con el brócoli y las coles
- Cultivarlas en pleno verano: son de temporada fresca; el calor extremo las estropea.
- Poco espacio: son plantas grandes; dales 40-60 cm entre ellas.
- Tierra pobre o poco abono: son «comilonas»; cabezas pequeñas si les falta alimento.
- No vigilar la oruga de la col: puede arrasar las hojas. Revisa y protege con malla.
- Arrancar el brócoli tras la primera cabeza: pierdes los brotes laterales. Déjalo producir más.
Con siembra en temporada fresca, espacio, tierra rica, riego constante y vigilancia de la oruga de la col, el brócoli y las coles son cultivos muy sanos y agradecidos, y recoger tu propia coliflor o tu brócoli fresco, sabiendo lo que valen en la tienda, compensa con creces su cuidado.
Por qué las crucíferas son cultivos de otoño-invierno tan valiosos
El brócoli y las coles ocupan un lugar especial en el huerto porque son de los cultivos que te dan cosecha en otoño e invierno, cuando el huerto de verano ha terminado y hay poco creciendo. Mientras los tomates, pimientos y calabacines ya han acabado su ciclo, las crucíferas están en su mejor momento, aprovechando el tiempo fresco que tanto les gusta. Muchas incluso mejoran con el frío (el brócoli, la col rizada y las coles de Bruselas se vuelven más dulces tras las primeras heladas). Esto las convierte en piezas clave para tener un huerto productivo durante buena parte del año, no solo en verano, y en verduras muy sanas justo en la época en que más apetecen los platos calientes de cuchara. Planificar unas cuantas crucíferas para el otoño-invierno es una de las mejores formas de no dejar el huerto «vacío» en los meses fríos.
¿Por qué son importantes el brócoli y las coles en el huerto? Porque dan cosecha en otoño e invierno, cuando el huerto de verano ha terminado y hay poco creciendo. Aprovechan el frío que les gusta (muchas mejoran de sabor con las heladas) y llenan el huerto en la época en que más apetecen los platos de cuchara.
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