
La cebolla es uno de los cultivos básicos del huerto, presente en casi cualquier cocina, y cultivarla en casa es más fácil de lo que parece, aunque requiere paciencia. Puedes cultivarla en el huerto o en una maceta o jardinera, y da mucha satisfacción arrancar tus propias cebollas. Además, mientras esperas a que engorden los bulbos, puedes ir cosechando sus hojas verdes como cebolletas. La primera vez que cultivé cebollas aprendí que el secreto está en darles tiempo y no arrancarlas antes de hora. Aquí tienes cómo cultivar cebollas.
Cómo se cultiva la cebolla: tres formas
Hay tres maneras de empezar tus cebollas, y conviene conocerlas:
- Desde bulbo o «cebollino de plantación»: pequeños bulbos que se plantan directamente; la forma más fácil y rápida.
- Desde plantón: pequeñas plantas ya crecidas que se trasplantan.
- Desde semilla: la más barata y con más variedades, pero la más lenta y laboriosa.
Para empezar, los bulbos de plantación o el plantón son lo más cómodo.
Cuándo plantar
La época depende del tipo de cebolla y de tu zona, pero en general se plantan en otoño-invierno (para cebollas que se cosechan en primavera-verano) o a finales de invierno-primavera. Hay variedades de día corto y de día largo adaptadas a distintas épocas y latitudes. Como orientación, sigue las indicaciones de tu variedad y tu zona climática; un calendario de siembra local ayuda.
El sol, la tierra y el espacio
La cebolla quiere sol (cuanto más, mejor engordan los bulbos), una tierra suelta, rica y bien drenada (la tierra compactada dificulta que el bulbo engorde), y espacio entre plantas para que cada bulbo tenga sitio (unos 10-15 cm). En maceta, una jardinera de profundidad media basta, ya que el bulbo se desarrolla cerca de la superficie. No entierres demasiado los bulbos de plantación: la parte superior debe quedar casi asomando.
El riego
La cebolla quiere un riego regular durante su crecimiento, manteniendo la tierra ligeramente húmeda sin encharcar (el exceso de agua le pudre el bulbo). Pero hay un detalle importante: hacia el final del ciclo, cuando las hojas empiezan a doblarse y secarse, reduce mucho el riego, para que el bulbo termine de madurar y se conserve mejor. El riego, como en el ajo, se corta al final.
El abonado
La cebolla agradece una tierra rica, pero cuidado con el exceso de nitrógeno, que favorece las hojas en detrimento del bulbo. Un abonado equilibrado o rico en potasio/fósforo ayuda a engordar los bulbos. Incorporar compost al preparar la tierra suele ser suficiente.
Cuándo y cómo cosechar
La cebolla es un cultivo de paciencia: tarda varios meses en estar lista. Sabrás que puedes cosecharla cuando las hojas se doblan, amarillean y se secan por sí solas, señal de que el bulbo ha terminado de engordar. Entonces, deja de regar unos días, arranca las cebollas con cuidado y déjalas curar (secar al aire, en un sitio seco y ventilado, a la sombra) durante una o dos semanas antes de guardarlas. Bien curadas, se conservan muchos meses.
Las cebolletas: cosecha temprana
Un premio mientras esperas: puedes ir cosechando algunas cebollas jóvenes, antes de que formen bulbo, para usarlas como cebolletas (con sus hojas verdes tiernas), deliciosas en ensaladas y muchos platos. Así disfrutas del cultivo antes de la cosecha final de los bulbos maduros.
Problemas frecuentes
- Bulbos pequeños: falta de sol, plantas demasiado juntas, tierra compactada o exceso de nitrógeno.
- Bulbos podridos: exceso de agua, sobre todo al final del ciclo.
- Se «espigan» (suben a flor): estrés o frío en ciertas fases; los bulbos espigados se conservan peor.
- Mildiu u hongos: por exceso de humedad; mejora la ventilación y el drenaje.
- Mosca de la cebolla: plaga que daña los bulbos; rotación y mallas ayudan a prevenir.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se empieza a cultivar cebollas? De tres formas: desde pequeños bulbos de plantación (lo más fácil y rápido), desde plantón, o desde semilla (más barato y con más variedades, pero más lento). Para empezar, los bulbos de plantación son lo más cómodo.
¿Cuánto tardan en crecer las cebollas? Varios meses: son un cultivo de paciencia. Sabrás que están listas cuando las hojas se doblen, amarilleen y se sequen solas, señal de que el bulbo ha madurado.
¿Por qué me salen las cebollas pequeñas? Por falta de sol, plantas demasiado juntas, tierra compactada o exceso de nitrógeno (que da hoja en vez de bulbo). Dales sol, espacio, tierra suelta y un abonado equilibrado.
¿Tengo que curar las cebollas? Sí, para que se conserven: tras arrancarlas, déjalas secar al aire en un sitio seco y ventilado una o dos semanas. Bien curadas, aguantan muchos meses guardadas.
¿Puedo cultivarlas en maceta? Sí, en una jardinera de profundidad media, ya que el bulbo se desarrolla cerca de la superficie. Necesitan sol, espacio entre plantas y paciencia.
Variedades de cebolla: blancas, moradas y de día corto o largo
Al cultivar cebollas conviene conocer un par de distinciones. Por el color, están las cebollas blancas y amarillas (las más comunes, de conservación), las moradas o rojas (más dulces, muy usadas en crudo) y las cebolletas o cebollas frescas (que se consumen tiernas, con sus hojas). Pero hay una distinción técnica muy importante que despista a muchos: las cebollas se dividen en variedades de día corto y de día largo, según las horas de luz que necesitan para formar el bulbo. Elegir una variedad adaptada a tu latitud y a la época de plantación es clave para que las cebollas engorden bien; si plantas una variedad inadecuada para tu zona, puede que apenas formen bulbo. Por eso, al comprar bulbos o semillas, conviene fijarse en que sean apropiados para tu región y momento de siembra, o pedir consejo en un vivero local.
Cómo conservar tus cebollas muchos meses
Una de las grandes ventajas de cultivar cebollas es que, bien curadas, se conservan durante muchos meses, permitiéndote disfrutar de tu cosecha buena parte del año. El secreto está en el curado: tras arrancar las cebollas (cuando las hojas se han secado), déjalas secar al aire en un sitio seco, ventilado y a la sombra durante una o dos semanas, hasta que las capas exteriores estén bien secas y «papeláceas» y el cuello (la parte de arriba) esté cerrado y seco. Luego, guárdalas en un lugar fresco, seco y ventilado, sin amontonarlas en exceso (puedes trenzarlas por las hojas secas, o ponerlas en cajas o mallas). Las cebollas bien curadas y guardadas así aguantan meses. Las que tengan el cuello grueso o estén dañadas, en cambio, se conservan peor, así que consúmelas primero.
¿Qué son las cebollas de día corto y de día largo? Variedades que necesitan distinto número de horas de luz para formar el bulbo. Elegir la adecuada a tu latitud y época de siembra es clave; una variedad inadecuada apenas formará bulbo. Fíjate en la etiqueta o pide consejo local.
¿Cómo conservo las cebollas muchos meses? Curándolas: tras arrancarlas, sécalas al aire en un sitio seco y ventilado una o dos semanas, hasta que las capas exteriores estén secas. Luego guárdalas en un lugar fresco, seco y ventilado sin amontonar. Así aguantan meses.
Errores frecuentes con las cebollas
- Elegir una variedad inadecuada para tu zona: las de día corto o largo mal elegidas apenas forman bulbo.
- Enterrar demasiado los bulbos: la parte superior debe quedar casi asomando.
- Exceso de nitrógeno: da hoja en vez de bulbo. Usa un abonado equilibrado.
- Regar al final del ciclo: cuando las hojas se doblan, corta el riego para que el bulbo madure y se conserve.
- No curar las cebollas: sin curado, se conservan mal. Sécalas al aire una o dos semanas.
Con la variedad adecuada, sol, tierra suelta, el riego cortado al final y un buen curado, las cebollas caseras te darán una despensa que dura meses, y arrancar tus propias cebollas es de las satisfacciones más «de huerto de verdad» que existen.
La cebolla, el ajo y el puerro: la familia de las aliáceas
La cebolla forma parte de la familia de las aliáceas, junto con el ajo, el puerro, la cebolleta y el cebollino, un grupo de cultivos emparentados que comparten muchas características y que conviene conocer en conjunto. Todos son de bulbo o de base engrosada, de sabor y aroma característicos, y en general resistentes y de cultivo parecido (sol, tierra suelta y bien drenada, riego moderado que se reduce hacia el final en los de bulbo). Muchos son buenos «compañeros» de otros cultivos en el huerto, porque su olor ayuda a repeler algunas plagas. Y todos comparten enemigos como la mosca de sus respectivas especies, por lo que conviene no cultivarlos siempre en el mismo sitio (rotación). Si te gusta cultivar cebollas, te resultará natural ampliar a ajos y puerros, ya que dominando una dominas casi todas: son una familia agradecida y muy útil en la cocina.
¿La cebolla, el ajo y el puerro se cultivan parecido? Sí, son de la misma familia (aliáceas) y comparten mucho: sol, tierra suelta y drenada, riego moderado (reducido al final en los de bulbo) y paciencia. Dominando el cultivo de una, te resultará fácil cultivar las demás.
Para seguir, te interesan: cómo cultivar ajo en casa, cómo cultivar puerros en casa y calendario de siembra mes a mes en España.
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