Tener hierbas aromáticas frescas en casa es uno de esos pequeños lujos que cambian la cocina: cortar albahaca para una pasta, perejil para un guiso o menta para una infusión, recién cogidos y a un paso de los fogones. Además, las aromáticas están entre los cultivos más fáciles y agradecidos para empezar, ocupan poco y huelen de maravilla. Aquí tienes cómo cultivar las principales en casa y, sobre todo, cómo conseguir que duren en lugar de marchitarse a las dos semanas, que es lo que le pasa a casi todo el mundo.
Dónde colocarlas: la luz manda
La mayoría de las aromáticas son plantas de sol. Quieren un sitio luminoso, idealmente una ventana, balcón o alféizar orientado al sur o al este, donde reciban varias horas de luz directa al día. Con poca luz se «estiran», se vuelven débiles y pierden aroma. Si tu cocina es oscura, ponlas junto a la ventana más luminosa que tengas o plantéate cultivarlas en el exterior.
Las principales aromáticas, una a una
Albahaca
La estrella del verano. Quiere mucho sol, calor y riego regular (no le gusta secarse). Para que dure, pellízcale las puntas a menudo y no la dejes florecer (al florecer, pierde sabor y la planta decae). Es anual: con el frío se acaba.
Perejil
Resistente y de las más fáciles. Tolera sol y semisombra, y quiere la tierra algo húmeda. Dura bastante; ve cortando las hojas exteriores y dejando crecer el centro.
Romero
Mediterráneo puro: sol a tope y muy poca agua. Es leñoso y perenne, aguanta años. De hecho, el error más común es regarlo de más. Ideal para quien olvida regar.
Menta
Crece con una facilidad casi excesiva: tolera sol y semisombra y quiere bastante agua. Cuidado, porque es invasiva: plántala sola en su maceta, o se comerá el espacio de las demás.
Cilantro
Quiere sol pero no calor extremo (se espiga rápido en verano). Mejor en primavera y otoño. Ve cortando hojas y resiembra cada pocas semanas para tener cosecha continua.
Tomillo
Otro mediterráneo de sol y poca agua, perenne y resistente. Perfecto para macetas soleadas y para quien riega poco.
Orégano
Sol, poca agua y mucha resistencia. Perenne, aguanta el frío y se seca muy bien para guardarlo.
Cebollino
Fácil y agradecido, tolera sol y algo de sombra y quiere la tierra algo húmeda. Se corta a ras y vuelve a crecer.
Riego: el equilibrio de cada una
Aquí está el truco para que no se te mueran: no todas las aromáticas quieren lo mismo. Las mediterráneas (romero, tomillo, orégano, salvia) son de poca agua: déjalas secar entre riegos, porque el exceso las pudre. Las de hoja tierna(albahaca, perejil, cilantro, menta, cebollino) quieren la tierra más húmeda y se marchitan si pasan sed. Agrúpalas por necesidades para no liarte.
Maceta y sustrato
Cada aromática agradece su propia maceta (sobre todo la menta, que invade), con buenos agujeros de drenaje. Un sustrato universal de calidad sirve para casi todas; las mediterráneas agradecen algo más de drenaje (añade perlita o arena). Macetas medianas son suficientes para empezar.
Cómo cosechar para que duren más
Aquí está el error que mata a la mayoría de las aromáticas de supermercado: cortarlas mal. La regla de oro es no quitar más de un tercio de la planta de una vez y pellizcar siempre por encima de un par de hojas, para que rebrote por ahí y se haga más frondosa. En la albahaca, pellizcar las puntas con frecuencia es lo que la mantiene tupida y le impide florecer. Cosechar a menudo y con cabeza, lejos de debilitarlas, las hace crecer más.
Aromáticas de sol y de sombra
Si tu sitio tiene poco sol, no todo está perdido: el perejil, el cebollino y la menta toleran bastante bien la semisombra. Las que sí necesitan sol directo sí o sí son las mediterráneas (romero, tomillo, orégano) y la albahaca. Elige según la luz que tengas.
Problemas frecuentes
- Se marchita y muere pronto (típico de la del súper): suele venir muy apretada y débil; trasplántala, dale luz y no la sobreexplotes.
- Tallos largos y pocas hojas: falta de luz.
- Albahaca que florece: pellizca las flores para alargar su vida.
- Pudrición en mediterráneas: exceso de agua.
- Pulgón: jabón potásico.
Más aromáticas que merece la pena tener
Si te enganchas, hay más aromáticas fáciles que ampliar tu colección:
- Salvia: mediterránea de sol y poca agua, perenne y resistente. Hojas aromáticas para carnes y guisos.
- Hierbabuena: prima de la menta, igual de fácil e igual de invasiva (plántala sola). Perfecta para infusiones y cócteles.
- Laurel: un pequeño arbusto perenne muy resistente que en maceta dura años y te da hojas para cocinar siempre que quieras.
- Eneldo: anual, de sol, ideal para pescados y encurtidos. Se espiga con el calor, así que mejor en primavera y otoño.
- Estragón: algo más delicado, de sol suave, con un sabor anisado muy apreciado en la cocina francesa.
Todas comparten el principio básico: luz suficiente y no pasarte con el agua en las mediterráneas.
Cómo multiplicar tus aromáticas gratis
Muchas aromáticas se propagan facilísimo, así que de una planta puedes tener varias. La menta, la hierbabuena, la albahaca y el romero enraízan en agua: corta un tallo por debajo de un nudo, quita las hojas de abajo y mételo en un vaso de agua hasta que saque raíces. Otras, como el cebollino, se multiplican dividiendo la mata. Hacerlo en primavera o verano da los mejores resultados, y es una forma estupenda de renovar las plantas que se van haciendo viejas.
Cómo conservar y secar tus aromáticas
Cuando tengas más de la que puedes usar fresca, consérvala. Las mediterráneas (romero, tomillo, orégano, laurel) se secan de maravilla: ata unos ramilletes y cuélgalos boca abajo en un sitio seco y ventilado, y en una o dos semanas tendrás aromáticas secas para todo el año. Las de hoja tierna (albahaca, perejil, cilantro) se conservan mejor congeladas, picadas en cubiteras con un poco de agua o aceite. Así no se desperdicia nada de tu cosecha.
El sitio ideal para tus aromáticas
Acertar con la ubicación es la mitad del éxito. El sitio perfecto para la mayoría de las aromáticas es un alféizar, balcón o terraza orientado al sur o al este, donde reciban varias horas de sol directo y algo de circulación de aire (que previene hongos). Una ventana de cocina luminosa es ideal por la comodidad de tenerlas a mano al cocinar, siempre que entre luz suficiente. Si solo dispones de sitios con poca luz, céntrate en las que toleran la semisombra (perejil, cebollino, menta) y olvídate de las mediterráneas de pleno sol. Y un consejo: no las amontones demasiado juntas; el aire entre ellas las mantiene sanas y reduce plagas y enfermedades.

Preguntas frecuentes
¿Puedo cultivar aromáticas todo el año dentro de casa? Las perennes mediterráneas y el perejil sí, junto a una ventana muy luminosa. Las anuales tiernas como la albahaca rinden mucho mejor en la temporada cálida y con sol abundante.
¿Una sola maceta grande para todas o una por planta? Puedes juntar varias que compartan necesidades de riego y sol (por ejemplo, las mediterráneas entre sí), pero la menta y la hierbabuena van siempre solas, porque invaden. Evita mezclar plantas de mucha y de poca agua en la misma maceta.
¿Por qué mi albahaca del supermercado se muere a los pocos días? Porque viene con muchísimas plantas apretadas en muy poca tierra, agotadas y forzadas. Sepárala o trasplántala a una maceta mayor con buen sustrato, dale mucha luz y riégala bien, y verás cómo aguanta muchísimo más.
¿Por qué se me mueren las aromáticas del supermercado? Vienen muchas plantas apretadas en poca tierra y agotadas. Trasplántalas a una maceta mayor, dales luz y no las cortes en exceso, y durarán mucho más.
¿Cuáles son las más fáciles para empezar? Perejil, menta, cebollino y romero son de las más resistentes y agradecidas.
¿Puedo tenerlas dentro de la cocina? Sí, si tienes una ventana luminosa. Sin luz suficiente se estiran y pierden aroma; en ese caso, mejor en el balcón.
¿Cada cuánto riego? Depende: las mediterráneas (romero, tomillo) poca agua; las tiernas (albahaca, perejil) tierra más húmeda. Comprueba siempre antes de regar.
¿Por qué la menta se come las otras macetas? Es muy invasiva y sus raíces se expanden con fuerza. Por eso conviene plantarla siempre sola en su propia maceta.
¿Cómo evito que la albahaca se «suba» y muera? Pellizca las puntas con frecuencia y corta enseguida cualquier intento de flor. Al florecer, la albahaca pierde sabor y la planta decae rápido; despuntarla la mantiene tupida y viva más tiempo.
¿Puedo cultivar aromáticas en invierno? Las mediterráneas perennes (romero, tomillo, laurel, orégano) aguantan el invierno sin problema. Las anuales tiernas como la albahaca se acaban con el frío; resérvalas para la temporada cálida o cultívalas dentro junto a una ventana muy luminosa.
Para seguir, te interesan: cómo montar un huerto en el balcón, cómo cultivar menta (y controlarla) y tipos de sustrato y cuál usar.

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