
Cultivar patatas es una de las experiencias más satisfactorias del huerto: pasas semanas viendo solo unas plantas verdes en la superficie y, el día de la cosecha, hurgas en la tierra y van apareciendo patatas como si fueran un tesoro escondido. Es casi magia, y a los niños les encanta. Lo mejor es que no necesitas un huertazo: se pueden cultivar perfectamente en una maceta grande, un saco o un cubo en el balcón. La primera vez que coseché patatas de un saco en la terraza, no me creía la cantidad que salía de una sola planta. Aquí tienes cómo cultivar patatas en casa.
Qué necesitas para cultivar patatas
Las patatas necesitan, sobre todo, patatas de siembra (patatas para plantar, mejor que las de comer), un recipiente grande y profundo o un trozo de tierra, sol, agua y espacio para que los tubérculos engorden. Son un cultivo fácil y muy agradecido, ideal incluso para principiantes, y de los que más «producto» dan por planta.
Las patatas de siembra
Aquí hay un detalle importante. Lo mejor es plantar patatas de siembra (se venden como tal), certificadas y libres de enfermedades. Puedes usar patatas de comer que hayan germinado (con «ojos» o brotes), pero muchas patatas de supermercado vienen tratadas con antibrotantes para que no germinen, así que pueden dar problemas. Antes de plantar, un truco útil es el «grelado»: dejar las patatas de siembra unas semanas en un sitio fresco y con luz para que saquen brotes fuertes y verdes, lo que acelera y mejora el cultivo.
Cuándo plantar
Las patatas son sensibles al frío y a las heladas, así que se plantan cuando ha pasado el riesgo de heladas, normalmente a finales de invierno o en primavera, según la zona. Hay variedades tempranas y tardías. Es un cultivo de varios meses hasta la cosecha.
El recipiente y cómo plantar
Si cultivas en maceta, saco o cubo, necesitas uno grande y profundo (mínimo 30-40 litros, cuanto más hondo mejor), con buenos agujeros de drenaje. La técnica es curiosa y clave:
- Pon una capa de sustrato en el fondo (unos 15-20 cm).
- Coloca las patatas de siembra (con los brotes hacia arriba), un par por recipiente, y cúbrelas con unos centímetros de tierra.
- A medida que la planta crezca y saque tallos, ve añadiendo más tierra alrededor, tapando parte de los tallos (esto es el «aporcado», ver abajo).
El aporcado: la clave de una buena cosecha
Este es el secreto de las patatas. Las patatas (los tubérculos) se forman a lo largo de los tallos enterrados, así que cuanto más tallo tapes con tierra, más patatas se forman. Por eso, a medida que la planta crece, se practica el aporcado: ir amontonando tierra alrededor de los tallos, tapándolos poco a poco (dejando siempre las hojas de arriba al aire). En maceta o saco, esto se hace añadiendo capas de sustrato conforme crece. Además de aumentar la cosecha, el aporcado evita que las patatas queden expuestas a la luz (las patatas que ven la luz se ponen verdes y no se deben comer, porque son tóxicas).
El sol, el riego y el abonado
Las patatas quieren sol (seis horas o más) y un riego regular, manteniendo la tierra húmeda sin encharcar, sobre todo durante la formación de los tubérculos. La falta de agua reduce la cosecha, y el exceso puede pudrir las patatas. Agradecen una tierra rica; abónalas o usa un buen sustrato con compost.
Cuándo y cómo cosechar
Sabrás que las patatas están listas cuando la planta amarillea, se seca y se marchita por sí sola, tras varios meses. Entonces, deja de regar unos días y cosecha: en maceta o saco, simplemente vuelca el recipiente o hurga con las manos, y ve recogiendo las patatas. Puedes cosechar antes algunas «patatas nuevas» (pequeñas y tiernas) metiendo la mano con cuidado. Deja secar las patatas cosechadas un poco al aire (sin lavarlas) y guárdalas en un sitio oscuro, fresco y seco, o se pondrán verdes o brotarán.
Problemas frecuentes
- Patatas verdes: expuestas a la luz. No las comas (son tóxicas); aporca bien para evitarlo.
- Pocas patatas o pequeñas: falta de aporcado, de sol, de agua o de nutrientes.
- Escarabajo de la patata: plaga clásica; retíralos a mano o trata pronto.
- Mildiu (manchas en hojas): enfermedad por humedad; airea y no mojes las hojas.
- Patatas podridas: exceso de agua.
Preguntas frecuentes
¿Puedo cultivar patatas en maceta o saco? Sí, perfectamente: necesitas un recipiente grande y profundo (30-40 litros), sol, riego y aporcado (ir añadiendo tierra conforme crece). Es ideal para balcones y muy divertido.
¿Qué es el aporcado y por qué importa? Es amontonar tierra alrededor de los tallos conforme crecen. Como las patatas se forman a lo largo del tallo enterrado, cuanto más tapes, más patatas obtienes. Además, evita que se pongan verdes por la luz.
¿Por qué mis patatas salen verdes? Porque han estado expuestas a la luz. Las patatas verdes contienen solanina y son tóxicas: no las comas. Aporca bien y guárdalas en oscuridad para evitarlo.
¿Cuándo cosecho las patatas? Cuando la planta amarillea, se seca y se marchita sola, tras varios meses. Deja de regar unos días antes y cosecha hurgando en la tierra o volcando el recipiente.
¿Uso patatas del supermercado o de siembra? Mejor patatas de siembra certificadas. Las de supermercado a menudo vienen tratadas para que no broten y pueden dar problemas, aunque las que ya han germinado a veces sirven.
Por qué cultivar patatas en saco es tan popular
El cultivo de patatas en saco (o en cubo, o en maceta grande) se ha vuelto muy popular entre los aficionados al huerto urbano, y con razón. Permite cultivar patatas sin tener jardín, en una terraza o balcón. Facilita enormemente la cosecha: en lugar de cavar, simplemente vuelcas el saco y las patatas van apareciendo, limpias y sin esfuerzo. Hace muy sencillo el aporcado, ya que solo hay que ir añadiendo capas de sustrato. Reduce los problemas de plagas y enfermedades del suelo. Y es una actividad muy visual y divertida, ideal para hacer con niños, que disfrutan como locos «buscando el tesoro» el día de la cosecha. Los sacos de cultivo específicos, con solapas para cosechar, son muy prácticos, pero un simple saco resistente, un cubo grande o una maceta honda con agujeros funcionan igual de bien. Es, probablemente, la forma más accesible y agradecida de cultivar patatas en casa.
Un cuidado especial: las patatas verdes
Merece la pena insistir en un punto de seguridad importante. Las patatas que quedan expuestas a la luz (por un mal aporcado, o mal guardadas) desarrollan clorofila (se ponen verdes) y, con ella, solanina, una sustancia tóxica. Las patatas verdes no se deben comer, o al menos hay que retirar bien toda la parte verde, porque la solanina puede causar malestar. Por eso son tan importantes dos cosas: aporcar bien durante el cultivo (para que los tubérculos crezcan tapados de la luz) y guardar las patatas cosechadas en oscuridad total, en un sitio fresco y seco. Con esas dos precauciones, evitas por completo el problema. Es el único punto de atención «seria» de un cultivo por lo demás fácil y muy agradecido.
¿Puedo comer las patatas verdes? No, o retira bien toda la parte verde. Las patatas verdes contienen solanina, una sustancia tóxica que se forma con la exposición a la luz. Aporca bien durante el cultivo y guárdalas en oscuridad para evitarlo.
¿Por qué cultivar patatas en saco? Porque permite cultivarlas sin jardín, facilita muchísimo la cosecha (vuelcas el saco), hace fácil el aporcado, reduce plagas del suelo y es muy divertido, sobre todo con niños. Un saco resistente, un cubo o una maceta honda sirven.
Errores frecuentes con las patatas
- No aporcar: menos cosecha y patatas verdes. Ve añadiendo tierra conforme crece la planta.
- Recipiente pequeño o poco profundo: limita los tubérculos. Usa uno grande y hondo (30-40 litros).
- Usar patatas tratadas del súper: a veces no brotan. Mejor patatas de siembra certificadas.
- Regar de más: pudre las patatas. Mantén húmedo sin encharcar.
- Guardar las patatas a la luz: se ponen verdes y tóxicas. Guárdalas en oscuridad total.
Con un buen recipiente, patatas de siembra, aporcado, sol y riego equilibrado, cultivar patatas es de las experiencias más agradecidas y divertidas del huerto casero, capaz de darte una cosecha sorprendente de una sola planta y de enganchar a grandes y pequeños.
Las patatas nuevas: un premio anticipado
Una de las alegrías del cultivo de patatas es que no tienes que esperar necesariamente a la cosecha final para disfrutarlas. Las llamadas «patatas nuevas» son patatas pequeñas y tiernas que puedes cosechar antes de tiempo, cuando la planta aún está verde y en plena floración, metiendo la mano con cuidado en la tierra (o en el saco) y «robando» algunos tubérculos jóvenes sin arrancar la planta. Estas patatas nuevas, de piel finísima y sabor delicado, son una exquisitez difícil de encontrar así de frescas en la tienda, ideales para cocer o asar enteras. Cosechar unas pocas de vez en cuando no perjudica a la planta, que seguirá engordando el resto. Es una forma estupenda de ir disfrutando del cultivo mientras esperas la cosecha completa, cuando la planta se seque del todo.
¿Qué son las patatas nuevas? Son patatas pequeñas y tiernas que cosechas antes de tiempo, con la planta aún verde, metiendo la mano con cuidado y «robando» algunos tubérculos jóvenes sin arrancarla. De piel fina y sabor delicado, son una exquisitez, y no perjudican a la planta, que sigue engordando el resto.
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