La remolacha es una hortaliza deliciosa, muy sana y sorprendentemente fácil de cultivar en casa, tanto en el huerto como en una maceta o jardinera. Además, es de esas plantas que se aprovechan enteras: la raíz redonda y dulce que todos conocemos, y también sus hojas, comestibles y muy nutritivas. Es de crecimiento relativamente rápido y no da apenas problemas, así que es un cultivo muy agradecido, sobre todo para épocas templadas. La primera vez que cultivé remolachas me sorprendió su intenso color y lo dulces que estaban recién arrancadas. Aquí tienes cómo cultivar remolacha.

Qué necesita la remolacha

La remolacha es una hortaliza de raíz de temporada templada-fresca que quiere una tierra suelta y profunda (para que la raíz engorde bien, como las zanahorias), sol o semisombra, y un riego regular. Es fácil, rápida y se aprovecha entera. Un cultivo ideal tanto para principiantes como para tener en maceta.

Cuándo sembrar

La remolacha se cultiva sobre todo en primavera y otoño (temporadas templadas), evitando el calor extremo del verano y las heladas fuertes. Es bastante adaptable. Se siembra directamente donde va a crecer, aunque tolera cierto trasplante.

La siembra y el aclareo

Aquí hay un detalle igual que en las zanahorias. Las semillas de remolacha son en realidad glomérulos que contienen varias semillas, así que suelen nacer varias plantitas muy juntas de cada «semilla». Por eso el aclareo es imprescindible: cuando las plantitas tengan unos centímetros, retira las que sobran dejando unos 8-10 cm entre plantas, para que cada remolacha tenga espacio para engordar. Sin aclareo, obtendrás muchas remolachas pequeñas y deformes en lugar de unas cuantas buenas.

La tierra

Como hortaliza de raíz, la remolacha quiere una tierra suelta, mullida y sin piedras para que la raíz redonda crezca sin obstáculos. Aunque es más tolerante que la zanahoria a tierras no perfectas, una buena tierra da mejores remolachas. En maceta, usa una jardinera de profundidad media (20-25 cm) y sustrato suelto.

El sol, el riego y el abonado

Quiere sol o semisombra (tolera bien ambas), y un riego regular y constante para que la raíz engorde de forma uniforme; el riego irregular puede endurecerla o agrietarla. No necesita un exceso de abono; una tierra con algo de compost basta. El exceso de nitrógeno da mucha hoja y poca raíz.

Cuándo y cómo cosechar

La remolacha se cosecha cuando la raíz ha alcanzado un buen tamaño (asomará la «corona» por la superficie), normalmente a los 2-3 meses. No la dejes demasiado tiempo, porque si se pasa se vuelve leñosa y fibrosa. Puedes cosechar algunas jóvenes (tiernas y dulces) y dejar otras engordar. Para arrancarla, afloja la tierra y tira con cuidado.

Las hojas: no las tires

Un extra que muchos desconocen: las hojas de la remolacha son comestibles y muy nutritivas, con un sabor parecido a las acelgas o las espinacas. Puedes cosechar algunas hojas exteriores mientras la raíz engorda (sin arrasar la planta) y usarlas en ensaladas (las tiernas) o cocinadas en salteados, cremas y tortillas. Así aprovechas la planta entera: raíz y hojas.

Problemas frecuentes

  • Remolachas pequeñas o deformes: falta de aclareo (demasiado juntas) o tierra compactada.
  • Raíz leñosa o fibrosa: cosecha tardía o riego irregular.
  • Mucha hoja y poca raíz: exceso de nitrógeno o falta de sol.
  • Manchas en las hojas (cercospora): hongo; airea y retira las hojas afectadas.
  • Pulgón: plaga en las hojas; trátalo si aparece.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que aclarar las remolachas? Sí, es imprescindible: sus semillas son múltiples, así que nacen varias juntas. Si no las separas (a 8-10 cm), obtendrás remolachas pequeñas y deformes. Aclarar es la clave para buenas remolachas.

¿Se comen las hojas de la remolacha? Sí, son comestibles y muy nutritivas, con sabor parecido a las acelgas o espinacas. Úsalas tiernas en ensalada o cocinadas. Así aprovechas la planta entera: raíz y hojas.

¿Cuándo cosecho la remolacha? Cuando la raíz tenga buen tamaño, a los 2-3 meses. No la dejes de más, porque se vuelve leñosa y fibrosa. Puedes cosechar algunas jóvenes y dejar otras engordar.

¿Puedo cultivarla en maceta? Sí, en una jardinera de profundidad media (20-25 cm) con sustrato suelto, para que la raíz engorde. Tolera sol y semisombra, así que va bien en muchos balcones.

¿Por qué me salen remolachas pequeñas? Por falta de aclareo (demasiado juntas), tierra compactada, poca luz o poca agua. Aclara, usa tierra suelta, dales sol y riega de forma constante.

Variedades de remolacha para probar

Aunque la remolacha roja redonda clásica es la más conocida, hay variedades muy divertidas que dan color y variedad al huerto y al plato. Están las redondas rojas de siempre, las alargadas (tipo cilíndrica, cómodas para cortar en rodajas), las amarillas o doradas (de sabor suave y que no manchan), las blancas, y la espectacular remolacha de Chioggia (con anillos concéntricos rosas y blancos al cortarla, preciosa en ensaladas). Todas se cultivan igual de fácil, así que probar variedades de colores es una forma estupenda de hacer el cultivo más entretenido y de sorprender en la cocina. Para empezar, la roja redonda clásica es la más común y agradecida, pero anímate a probar las de colores: son igual de sencillas y mucho más vistosas.

Por qué la remolacha es un cultivo tan completo

La remolacha destaca por ser un cultivo especialmente completo y aprovechable, algo que la hace muy rentable en el huerto casero. Por un lado, es fácil, rápida y resistente, apta para principiantes y para maceta. Por otro, se aprovecha entera: la raíz dulce y nutritiva (rica en hierro, folatos y antioxidantes) y las hojas comestibles (como una verdura de hoja más). Es de doble cosecha en cierto sentido: puedes ir tomando hojas mientras la raíz engorda. Y su intenso color y sabor dulce la hacen deliciosa tanto cruda (rallada en ensalada) como cocida, asada o en cremas. Poca hortaliza ofrece tanto por tan poco esfuerzo y espacio, lo que la convierte en una de las más recomendables para cualquier huerto casero, por pequeño que sea.

¿Hay remolachas de otros colores además de la roja? Sí: las hay amarillas o doradas (suaves, que no manchan), blancas, alargadas y la de Chioggia (con anillos rosas y blancos al cortarla). Todas se cultivan igual de fácil, y las de colores dan mucho juego en la cocina.

¿Por qué es tan recomendable cultivar remolacha? Porque es fácil, rápida, resistente y se aprovecha entera: la raíz (muy nutritiva) y las hojas comestibles. Va bien en maceta, y ofrece mucho a cambio de poco espacio y esfuerzo. Una de las hortalizas más completas para el huerto casero.

Errores frecuentes con la remolacha

  • No aclarar: sus semillas son múltiples, así que nacen varias juntas; sepáralas a 8-10 cm o saldrán pequeñas.
  • Tierra compactada: deforma la raíz. Usa tierra suelta y, en maceta, sustrato ligero.
  • Cosecha tardía: se vuelve leñosa y fibrosa. Cógelas cuando tengan buen tamaño, sin pasarse.
  • Exceso de nitrógeno: mucha hoja y poca raíz. No abones en exceso con nitrógeno.
  • Riego irregular: endurece o agrieta la raíz. Mantén humedad constante.

Con aclareo, tierra suelta, riego constante y cosechando a tiempo, la remolacha es un cultivo fácil, rápido y muy completo, que se aprovecha entero (raíz y hojas) y da mucha satisfacción con muy poco espacio. Una de las hortalizas más recomendables para cualquier huerto casero.

La remolacha a lo largo del año

La remolacha es un cultivo bastante adaptable que se cultiva sobre todo en las temporadas templadas de primavera y otoño, evitando el calor extremo del pleno verano (que la estresa y endurece) y las heladas fuertes del invierno. En primavera, sembrada temprano, te da cosecha a principios de verano; sembrada a finales de verano o en otoño, produce durante el otoño y, en zonas suaves, parte del invierno. Dada su relativa rapidez (2-3 meses) y su facilidad, puedes escalonar las siembras cada pocas semanas durante sus temporadas para tener remolachas frescas de forma continua, en lugar de todas a la vez. Y recuerda que mientras la raíz engorda, puedes ir cosechando algunas hojas para la cocina. Con un poco de planificación, la remolacha te da cosecha durante buena parte del año, aprovechando las épocas más templadas.

¿Cuándo se cultiva la remolacha? Sobre todo en primavera y otoño (temporadas templadas), evitando el calor extremo del verano y las heladas fuertes. Es rápida (2-3 meses), así que puedes escalonar siembras para tener cosecha continua durante buena parte del año.

Cómo cocinar y disfrutar tu remolacha

La remolacha casera da mucho juego en la cocina y merece la pena saber aprovecharla. La raíz se puede comer cruda (rallada o en finas láminas en ensalada, aprovechando su dulzor y su crujiente), cocida (la forma más clásica, hervida o al vapor), o asada al horno (que concentra e intensifica su dulzor, quizá la forma más deliciosa). Combina de maravilla con queso de cabra, frutos secos, cítricos y vinagretas. Y sus hojas se cocinan como las acelgas o las espinacas. Un consejo práctico: al manipular remolacha roja, mancha bastante las manos y las superficies (por sus pigmentos, las betalaínas), así que usa guantes o lávate pronto; ese intenso color es, precisamente, señal de su riqueza en antioxidantes. Poder llevar de la maceta a la mesa una remolacha que has cultivado tú, dulce y recién arrancada, es uno de esos pequeños lujos del huerto casero, y de los más sanos que puedes darte.

¿Cómo se cocina mejor la remolacha? Cruda y rallada en ensalada, cocida (hervida o al vapor) o, la más deliciosa, asada al horno, que concentra su dulzor. Combina con queso de cabra, frutos secos y cítricos. Y las hojas, como acelgas o espinacas. Mancha las manos, así que usa guantes o lávate pronto.

Para seguir, te interesan: cómo cultivar zanahorias en casa, cómo cultivar acelgas en casa y cómo montar un huerto en el balcón.


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