
El kalanchoe es esa suculenta con racimos de flores diminutas y alegres (rojas, rosas, amarillas, naranjas o blancas) que se ve en todas las floristerías y que dura floreciendo semanas y semanas. Es una planta facilísima de cuidar, resistente y perfecta para quien quiere flores sin complicaciones. Su único «misterio» es cómo conseguir que vuelva a florecer al año siguiente, algo que a mucha gente se le resiste y que tiene un truco muy concreto. La primera vez que el mío dejó de florecer pensé que se había estropeado, hasta que descubrí qué necesitaba. Aquí tienes cómo cuidar un kalanchoe y hacer que refloreza.
Qué es el kalanchoe
El kalanchoe (Kalanchoe blossfeldiana, el más común) es una planta suculenta originaria de Madagascar. Al ser suculenta, tiene hojas gruesas y carnosas que almacenan agua, lo que la hace muy resistente a la sequía. Se cultiva por sus vistosos racimos de florecillas, que duran muchísimo, y por su facilidad. Combina lo mejor de una suculenta (resistencia) con lo mejor de una planta de flor (color).
La luz
El kalanchoe quiere mucha luz, incluso algo de sol directo suave. La luz es clave para su floración y para mantener la planta compacta: con poca luz, se estira, se pone larguirucho y florece poco o nada. Colócalo en el sitio más luminoso que tengas, como harías con cualquier suculenta.
El riego
Como buena suculenta, riégalo con moderación: deja que la tierra se seque bien entre riegos y luego riega, evitando el encharcamiento, que le pudre las raíces y el tallo. Teme mucho más el exceso de agua que la sequía. En invierno, reduce el riego al mínimo. La regla de las suculentas se aplica: ante la duda, no riegues.
El sustrato
Quiere un sustrato muy drenante, de tipo cactus y suculentas, o un universal mezclado con perlita o arena. Un sustrato que retenga demasiada humedad es su enemigo. Y la maceta, siempre con agujeros de drenaje.
Cómo conseguir que vuelva a florecer (el truco clave)
Aquí está el misterio que a todos se les resiste. Tras su floración, el kalanchoe deja de florecer y muchos creen que «ya no sirve». La razón es que el kalanchoe es una planta de días cortos: para volver a florecer, necesita un periodo de noches largas y oscuras (unas 12-14 horas de oscuridad total al día durante varias semanas), que es lo que le indica que debe formar flores. En casa, la luz artificial de por la noche interrumpe ese proceso y por eso no refloreze. El truco: durante unas 6 semanas, dale días cortos, metiéndolo en un sitio totalmente oscuro por la noche (un armario, una habitación sin luz) unas 14 horas y sacándolo a la luz durante el día. Tras ese «tratamiento», debería volver a formar botones florales. Es el secreto que casi nadie conoce.
El abonado y las flores marchitas
Durante el crecimiento y la floración, abónalo de vez en cuando con un fertilizante para plantas de flor o suculentas. Y ve retirando las flores marchitas conforme se pasan, para que la planta se mantenga bonita y dedique su energía a las flores nuevas en lugar de a las gastadas.
¿Es tóxico para mascotas?
Atención: el kalanchoe es tóxico para perros y gatos si lo muerden, pudiendo causar problemas digestivos y, en algunos casos, cardíacos. Colócalo fuera del alcance de tus mascotas.
Propagación
El kalanchoe se multiplica muy fácilmente por esquejes de hoja o de tallo: como buena suculenta, dejas secar el corte un par de días y lo plantas en sustrato. Es una forma sencilla de tener más plantas gratis.
Problemas frecuentes
- No vuelve a florecer: necesita el periodo de días cortos y noches largas y oscuras.
- Se estira y no florece: falta de luz.
- Tallo blando y podrido: exceso de agua.
- Hojas arrugadas: sed (raro, pero pasa).
- Hojas amarillas y blandas: exceso de riego.
El kalanchoe después de la floración
Uno de los momentos que más confunde a la gente es qué hacer con el kalanchoe cuando termina de florecer. Muchos lo tiran, pensando que «ya se acabó», pero es una planta perenne que puede vivir y volver a florecer durante años. Tras la floración: retira todas las flores marchitas y los tallos florales secos, para que la planta se recupere y se vea limpia. Dale un descanso reduciendo el riego. La planta seguirá viva como suculenta de follaje, y con el tratamiento de días cortos que veremos podrás hacerla florecer de nuevo. No la deseches: con paciencia, un kalanchoe casero puede darte flores temporada tras temporada, algo mucho más satisfactorio que comprar uno nuevo cada año.
Cómo mantener el kalanchoe compacto
El kalanchoe tiende, con el tiempo, a estirarse y ponerse desgarbado, sobre todo si le falta luz, quedando con tallos largos y las hojas separadas. Para mantenerlo bonito y compacto: dale mucha luz (lo más importante para que no se estire), y pinza o poda los tallos tras la floración para estimular que ramifique y se haga más denso. Los trozos que cortes, además, te sirven de esquejes para nuevas plantas. Un kalanchoe con buena luz y algún recorte de mantenimiento se mantiene compacto y frondoso; uno en penumbra y sin podar acaba siendo un amasijo de tallos largos con pocas hojas y flores.
El kalanchoe como suculenta de colección
Aunque el kalanchoe de flor (blossfeldiana) es el más común, el género Kalanchoe incluye muchas otras especies fascinantes que quizá quieras conocer. Están los kalanchoe de follaje, cultivados por sus hojas curiosas más que por sus flores, como el «kalanchoe felpudo» (de hojas aterciopeladas) o los de hojas festoneadas que producen plantitas en los bordes (los famosos «madre de miles», que sueltan diminutas plántulas por todas partes). Todos comparten el cuidado básico de suculenta: mucha luz, poco riego y sustrato drenante. Si te gusta el kalanchoe de flor, puede que acabes coleccionando también estas otras especies tan peculiares.
Por qué el kalanchoe es un regalo tan habitual
No es casualidad que el kalanchoe se venda tanto en floristerías y se regale tanto: reúne cualidades que lo hacen ideal como planta-regalo. Florece durante semanas o incluso meses, así que da alegría durante mucho tiempo. Viene en una gran variedad de colores vivos (rojo, rosa, amarillo, naranja, blanco), fáciles de combinar con cualquier decoración. Es muy resistente y fácil, así que no requiere que quien lo recibe tenga «buena mano» con las plantas. Y es compacto y asequible. Todo eso lo convierte en una alternativa estupenda a un ramo de flores cortadas: por un precio similar, en lugar de unas flores que duran unos días, regalas una planta viva que florece durante mucho más y que, con el truco de los días cortos, puede seguir dando flores año tras año. Si te lo han regalado, ahora ya sabes cómo cuidarlo para que dure.
Preguntas frecuentes
¿Por qué mi kalanchoe no vuelve a florecer? Porque necesita un periodo de días cortos: unas semanas con 12-14 horas de oscuridad total por la noche, que le indican que debe formar flores. La luz artificial nocturna interrumpe ese proceso.
¿Cómo hago que reflorezca? Durante unas 6 semanas, dale noches largas metiéndolo en total oscuridad unas 14 horas (un armario) y sacándolo a la luz de día. Tras ese tratamiento, debería formar botones florales.
¿Cada cuánto lo riego? Como una suculenta: con moderación, dejando secar bien la tierra entre riegos. Teme el exceso de agua. En invierno, riega muy poco.
¿Necesita mucha luz? Sí, quiere mucha luz (incluso sol suave) para florecer y mantenerse compacto. Con poca luz se estira y florece poco.
¿Es tóxico para las mascotas? Sí, puede causar problemas digestivos y cardíacos si lo muerden. Colócalo fuera del alcance de perros y gatos.
¿Tengo que tirar el kalanchoe cuando deja de florecer? No, es perenne y puede volver a florecer durante años. Retira las flores marchitas, dale un descanso y, con el tratamiento de días cortos, refloreze. Tirarlo es desaprovechar una planta que puede durar mucho.
¿Por qué mi kalanchoe se estira y tiene pocas hojas? Le falta luz. Con poca luz se pone desgarbado y con tallos largos. Dale mucha luz y pínzalo tras la floración para que ramifique y se mantenga compacto.
¿Cuánto duran las flores del kalanchoe? Muchísimo: sus racimos de florecillas pueden durar semanas e incluso un par de meses. Es una de las plantas con flor más duraderas, lo que la hace un regalo estupendo.
¿El kalanchoe es una suculenta o una planta de flor? Las dos cosas: es una suculenta (hojas carnosas que almacenan agua, cuidado de poco riego) que además florece de forma espectacular. Combina la resistencia de una suculenta con el color de una planta de flor.
¿Puedo tener el kalanchoe en el exterior? En climas suaves y en época templada va muy bien fuera, con mucha luz; solo protégelo del frío, porque no tolera las heladas. Al aire libre y con buena luz suele florecer y mantenerse aún más compacto.
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